Ene

5

Del pinchazo al ajuste más selectivo

Siempre es posible interpretar los datos, pero todas las estadísticas han ido mostrando a lo largo del último año y medio que la crisis inmobiliaria cuenta con unas dimensiones superiores a las más pesimistas de las previsiones. El desplome sin precedentes de la demanda, como se refleja en el número de transacciones realizadas en los nueve primeros meses de 2009 que se unen a las cerradas entre julio-diciembre de 2008, va acompañado de la reducción el número de viviendas iniciadas.

Además, las últimas cifras referidas a noviembre reflejan que ni la caída del euríbor al entorno del 1,24%, que abarata las hipotecas, ni la de los precios, aunque muchos eventuales compradores consideren que la purga no es suficiente, reaniman el mercado. Lo que muestra el Instituto Nacional de Estadística es que en ese mes las operaciones de compraventa de viviendas en España se estancaron en las 35.000 unidades, aunque puede haber una lectura positiva y es que el suelo de las 29.200 viviendas vendidas en abril parece superado. Pero nada que ver con las más de 80.000 unidades que se llegaron a colocar en los primeros meses de 2007.

Si esta trayectoria admite pocas divergencias, la evolución de los precios ha creado más polémicas. Porque depende de la base de la que se parta -en ocasiones artificial- se llega a unos porcentajes u otros, aunque en todos casos son bajistas.

Por un lado, están los de Tinsa, una de las tasadoras más relevantes, que indican que el descenso medio de las viviendas se eleva al 14,8% desde el inicio del pinchazo hasta noviembre, lo que en total suma 23 meses de caídas. El reajuste, que no ha sido uniforme, empieza a ser decreciente, aunque las casas de la costa son las que han sufrido mayores descensos, más de un 20% en el caso del Mediterráneo. En las áreas metropolitanas se acercan al 16%.

Desde el ministerio de la Vivienda se destaca que después cinco trimestres consecutivos de declive, hasta el tercero de 2009, el precio medio de la vivienda libre ha quedado en los 1.902,8 euros el metro cuadrado. Pero también se subraya que la reducción se va moderando y que, incluso, en el tercer trimestre en 14 provincias se produjeron pequeños repuntes. Y los datos del INE indican que el acumulado entre julio-septiembre de 2009 fue del 7%, algo menos que en periodos anteriores.

Además la adaptación está siendo más fuerte en España. Un análisis realizado por Knight Frank pone de manifiesto que España, Dinamarca e Irlanda son los únicos países europeos en los que los precios siguen a la baja, mientras que en otras naciones ya se ha iniciado la recuperación. Y es así incluso para Gran Bretaña, pese al duro golpe inicial recibido. España es, además, el duodécimo país en el que más cayeron los precios de un ranking de 42 naciones realizado por la consultora.

No obstante, la mayor parte de los informes internacionales y algunos naciones, como el del BBVA, estiman que los precios inmobiliarios en España deben descender más, aunque comienza a percibirse que la absorción del stock de viviendas sin vender -incluidas las que están en manos de entidades financieras-, que es superior a las 800.000 unidades, no va a producirse por todas las áreas geográficas por igual.

Se habla en general de dos años más para que esas casas encuentren comprador, pero los expertos destacan que algunas son prácticamente invendibles -especialmente parte de las construidas en la costa para una demanda extranjera que exige más calidad-, mientras que en otras zonas el acoplamiento entre la oferta y la demanda se produciría con más rapidez de la esperada.

El ajuste debería venir además de la mano de fuerte recorte de casas que van a salir al mercado, unas 100.000 en 2010, mientras que la demanda de casas por criterios demográficos se eleva a unas 350.000 anuales.

Ene

5

Las grandes superficies prevén rebajas en Catalunya de hasta el 70%

En el inicio de las rebajas, que tendrá lugar el próximo 7 de enero, se prevé ofrecer descuentos que se sitúen, en muchos casos, por encima del 50%.
Las empresas integradas en la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) de Catalunya prevén un positivo inicio de la campaña de rebajas, con descuentos de hasta el 70%, tras haber concluido el periodo navideño con una tónica que indica una recuperación del consumo.

Según un comunicado de Anged, durante estas últimas jornadas, las grandes superficies comerciales incrementaron su cifra de ventas, así como el número de visitantes, superando las previsiones para el fin de la campaña festiva. «Uno de los motivos fundamentales para esta evolución alcista, radica en la contención de los precios que, a su vez, se traduce en trasladar al consumidor gran parte del margen», señala la nota.

Así, en el inicio de las rebajas, que tendrá lugar el próximo 7 de enero, se prevé ofrecer descuentos que se sitúen, en muchos casos, por encima del 50%, y hasta el 60% y un 70%, resultando de gran atractivo para el ciudadano. Ya durante la pasada campaña navideña se activó una estrategia de aplicación de excelentes precios, que permitieron al consumidor mantener su poder adquisitivo y realizar un buen número de compras.

Anged percibe una recuperación de la psicología del ciudadano ante el consumo, una vez cubierta una alta tasa de ahorro, que junto con la ventaja que suponen los excelentes precios que ofrece la gran distribución, ha hecho posible que esta Navidad, muchas personas hayan cubierto sus necesidades e incluso ilusiones en materia de consumo. Esta tendencia alcista, que se prevé mantener en el inicio de rebajas, es «muy positiva», según Anged, tanto para el comercio como para la industria del país a él vinculada, y puede desarrollar un destacado rol como «brote verde» en el esfuerzo colectivo hacia la necesaria recuperación económica.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) agrupa a 16 compañías de distribución y grandes superficies (DyGS): AKi, Alcampo, Aldeasa, C&A, Carrefour, Conforama, El Corte Inglés, Grupo Cortefiel, Grupo Eroski, FNAC, Hipercor, Ikea, LeRoy Merlin, Media Park y Toys’R’Us.

Ene

5

‘The Economist’ afirma que España tiene los precios de la vivienda más sobrevalorados

El prestigioso semanario británico The Economist afirma en un artículo que el precio de la vivienda en España continúa sobrevalorado en un 55%.

Ningún otro lugar en el mundo, según la publicación, posee una tasa mayor de sobrevaloración. A España le sigue de cerca Hong Kong y Australia.

Los cálculos del semanario se han obtenido a raíz de un índice de medición basado en la relación entre el importe de venta de los inmuebles y el precio de los alquileres.

El artículo señala que algunos mercados ya se están estabilizando, después de los precios hayan caído lo suficiente como para corregir los excesos de la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, éste no sería el caso español.

Francia, Suecia y Gran Bretaña, son otros vecinos europeos que presentan, por este orden, elevadas tasas de sobrevaloración de sus viviendas.

Ene

5

Valencia ya era en 2008 la comunidad española con peor evolución económica

La Comunidad Valenciana fue la autonomía española en la que menos creció el Producto Interior Bruto (PIB) en 2008, un 0,3%. No es la primera vez que la región gobernada por Francisco Camps aparece liderando negativos datos de evolución económica, como el de la destrucción de empleo indefinido, donde sólo se le acerca Madrid, la comunidad gestionada por su compañera de partido Esperanza Aguirre.

Entre 2000 y 2008 el PIB valenciano creció un 3,02%, según los datos del INE. En 2008 la evolución ya era al estancamiento, y así la Comunidad Valenciana fue la región con un menor crecimiento, concretamente del 0,3%, situándose por delante de Cataluña (0,4) y Castilla-La Mancha y Andalucía (ambas con un 0,5 por ciento). País Vasco, Navarra, Extremadura y Galicia fueran en el otro extremo las comunidades con mayor crecimiento en ese periodo.
Por debajo de la media europea en poder adquisitivo
Además, el PIB por habitante relativo de 2008 se sitúo en Valencia en 21.336 euros, y su índice de poder adquisitivo (PPA) quedó en 92 sobre una base 100 de la Unión Europea, según los datos del INE recogidos por el diario Levante.

Habituales de los peores datos
No es la primera vez que la región gobernada por Francisco Camps aparece liderando negativos datos de evolución económica, como el de la destrucción de empleo indefinido, donde sólo se le acerca Madrid, la comunidad gestionada por su compañera de partido Esperanza Aguirre. Madrid y Valencia suelen ser las comunidades con peores comportamientos macroeconómicos, por ejemplo cuando en mayo se consiguió frenar momentáneamente la destrucción de empleo en el resto de España, en estas dos comunidades siguieron haciéndolo.

Ene

5

El ahorro más conservador se prepara para el contraataque

A medida que transcurrían los meses, los hipotecados daban gracias por las reiteradas bajadas de tipos del BCE, mientras los ahorradores más conservadores observaban cómo las rentabilidades descendían hasta cotas insospechadas. Parece que han pasado varios años desde que los depósitos ofrecían rentabilidades del 5%, del 6% o incluso del 7%, pero sólo hay que remontarse a comienzos de 2009. Entonces, bancos y cajas todavía remuneraban muy bien la liquidez a sus clientes de toda la vida, debido al colapso de las fuentes externas de financiación.

Ahora, el panorama es desolador. El rendimiento medio de los depósitos entre uno y dos años se situó en octubre en el 1,99%, según el Banco de España. Nunca antes, las entidades españolas habían pagado tan poco por el dinero de sus clientes. El contraste con el punto álgido de la crisis es especialmente sangrante, cuando la rentabilidad triplicaba a la actual.

Sin embargo, los efectos de la agresiva estrategia para captar pasivo desplegada en el pasado todavía están vigentes. El importe de los depósitos de todo el sistema financiero español ascendía a finales de octubre a 2,27 billones de euros, lo que supone un crecimiento del 25% respecto a la cantidad de diciembre de 2006.

Igualmente, los activos del mercado monetario (letras con vencimientos de hasta 18 meses) rentan menos que nunca, lo que tiene una repercusión directa en los fondos de inversión más seguros. Así, los monetarios han dado de media un escueto 1,1% en 2009, según los datos de Ahorro Corporación. Desde abril, sólo los fondos ultra seguros pueden adoptar dicha denominación: la calidad de sus activos ha de estar fuera de toda duda y la duración media de su cartera debe ser inferior a seis meses.

Los fondos de inversión han sido, indudablemente, uno de los sectores más afectados por la crisis. Pese a las primeras señales de que parte del dinero que huyó comienza a volver -principalmente a las categorías más rentables, como las de renta variable-, el saldo del ejercicio es negativo con un patrimonio neto de 162.974 millones, un 2,8% menos, según Inverco, la asociación del sector. Entre las categorías que más han sufrido las salidas de los inversores aparecen los monetarios, con un patrimonio, a noviembre, un 21% inferior al de finales de 2008, de acuerdo a los datos de Inverco. Eso sí, los ahorradores tienen que tener muy presente a la hora de evaluar los rendimientos los actuales niveles de inflación. En noviembre, el IPC subió tan sólo un 0,3% interanual, de forma que un depósito al 2% ofrece un rendimiento real (una vez descontada la inflación) del 1,7%.

Un futuro más rentable
La actual situación de bajos tipos de interés tiene, además, los días contados en caso de que triunfe la recuperación económica. La mayor parte de los expertos considera que los tipos de interés comenzarán a subir el próximo año. Primero en Estados Unidos y después en la zona euro, donde podrían situarse en torno al 1,5%, según el informe de estrategia para 2010 de Banesto Bolsa. Esto se traducirá en una gradual subida de los rendimientos de los activos del mercado monetario.

Al mismo tiempo, la progresiva retirada de las medidas extraordinarias de liquidez tendrá un efecto directo sobre las ofertas de depósitos. El Banco Central Europeo (BCE) ya ha endurecido las garantías exigidas a los bonos de titulización de deuda que los bancos presentan como garantía en las operaciones de refinanciación y también ha retirado las subastas de liquidez a seis y doce meses.

A medida que el organismo monetario vaya retirando su tupida red anticrisis, bancos y cajas volverán a esforzarse por captar los ahorros de particulares y empresas, según señalan fuentes del sector financiero. Las entidades tratarán de sacar el mayor partido posible a su clientela, exigiéndoles contratar productos adicionales si quieren disfrutar de rentabilidades elevadas. A lo largo de 2009, han desarrollado esta táctica con gran éxito.

Una estrategia habitual consiste en combinar depósitos de alta rentabilidad con otros referenciados a una cartera de acciones o a la inversión en fondos de inversión. Actualmente, es posible encontrar depósitos al 5% a cambio de hacerse un plan de pensiones o de vincularse estrechamente a la entidad en cuestión, contratando seguros, tarjetas, productos de inversión y domiciliando la nómina. Los clientes que no quieran complicaciones ni vinculaciones tienen que conformarse con rentabilidades que pueden llegar al 4% anual, pero que mayoritariamente se quedan entre el 2% y el 3%.

Ene

5

La economía española podría entrar en una larga fase de estancamiento, según el IESE

La escuela de negocios IESE advierte en su último número de «Comentarios de Coyuntura Económica» que la economía española puede entrar en una larga fase de estancamiento, con un «crecimiento débil o muy débil» como consecuencia de haber retirado los estímulos fiscales demasiado pronto.

Lo último que hizo el Gobierno antes de las vacaciones de Navidad en el Congreso fue aprobar los Presupuestos del 2010, donde se retiran la mayoría de los estímulos fiscales y se suben los impuestos.

Señala el IESE que «la economía española se enfrenta a un riesgo evidente de entrar en una fase prolongada de crecimiento débil o muy débil» y advierte de que este año que ahora comienza es «demasiado pronto» para retirar unos estímulos fiscales que han evitado un desplome todavía mayor de la economía española durante 2009.

En el estudio, el IESE compara la actual crisis económica de España con la que sufrió Japón en 1991, con la que encuentra numerosas similitudes y que abocó al país nipón a una larga fase de parálisis en los que los analistas denominaron «recuperación en L» porque el PIB no acaba de crecer sin superar el 1% anual durante largos años.

Entre las similitudes que destaca el informe se encuentra el origen, tanto en Japón en 1991 como en España en 2008 estalló una burbuja inmobiliaria de considerables dimensiones.

También, en ambos casos la bolsa creció alrededor del 100% en un período de tres años y ambos mercados de renta variable perdieron buena parte de su valor en muy poco tiempo, como consecuencia del desplome en el valor de los inmuebles.

Del mismo modo, el informe compara la quiebra de las sociedades de crédito hipotecario Juusen en Japón, que el Gobierno tuvo que liquidar tras inyectar 6,6 trillones de yenes, a, salvando las distancias, los actuales problemas que soportan las cajas de ahorro españolas, muy expuestas al sector del «ladrillo».

En 1997, cinco años después de que estallara la crisis en Japón, el gobierno suprimió las ayudas fiscales, lo que provocó «la recesión más profunda registrada en el país asiático desde el final de la Segunda Guerra Mundial», según los autores de este trabajo, algo que para la mayoría de economistas, se hizo demasiado pronto.

«Las lecciones de Japón nos hacen pensar que la economía española se enfrenta a un riesgo evidente de entrar en una fase prolongada de crecimiento débil», advierte el informe.

Los autores mantienen que «como España ahora, en 1997 Japón tenía un sector financiero maltrecho, una deuda pública disparada y había empezado una deflación que duraría más de una década».

Estos diez años son conocidos en términos de macroeconomía como la «década perdida japonesa» y configuran un mal precedente de lo que le puede ocurrir a la economía española, «sobre todo si la política monetaria cambia de signo» o lo que es lo mismo, si los tipos de interés suben en Europa en algún momento, añade.

El caso español es más grave, señala, porque el sistema japonés, más proteccionista, perdió menos puestos de trabajo que España en la actual crisis.

Pero la economía española sólo genera empleo neto con un crecimiento del PIB por encima del 3%, tasas que serían inalcanzables si España se quedase atrapada, como Japón, en su propia «década perdida».

El informe se suma a así a otras voces, como la OCDE, que abogan por que España mantenga los estímulos fiscales como mínimo un año más y que pueda consolidar su recuperación económica.

Los estímulos fiscales de España, siguiendo esta línea de pensamiento económico, deberían mantenerse en la economía «incluso hasta el 2012», según el estudio.

Ene

5

El salario mínimo solo subirá el 1,5% en el 2010, hasta 633,30€

• Los sindicatos dudan de la promesa del Gobierno de llegar a 800 euros en el 2012
• Los peajes de la Generalitat subirán una media del 0,1% a partir del 1 de enero

El Consejo de Ministros aprobó el miércoles una subida del 1,5% para el salario mínimo profesional (SMI), que a partir de enero quedará fijado en 633,30 euros mensuales. Tan pequeña subida, hace dudar a los sindicatos del compromiso electoral del Gobierno socialista de situarlo en 800 euros dentro de esta legislatura.
Según CCOO, el alza del 1,5% supone «reducir la cohesión social castigando a las capas más débiles de los trabajadores», afirmó Ramón Gorriz, secretario de Acción Sindical. Para UGT, la subida aprobada «dificulta» que esta renta llegue a 800 euros al final de la legislatura.
Según el Gobierno, las nuevas cuantías del SMI, se han fijado «teniendo en cuenta el difícil contexto económico». En el comunicado oficial emitido, el Ministerio de Trabajo se reafirma en «la política iniciada en el 2004 con el objetivo de incrementar progresivamente el salario mínimo hasta alcanzar los 800 euros». Si es así, en 2011 y 2012 deberá producirse una subida total de nada menos que el 26,3%. De ahí el escepticismo de UGT y CCOO, que proponían avanzar en el 2010 con una subida del 8%, hasta los 674 euros.
Pero el Gobierno considera que «la situación actual exige tener en cuenta todos los factores que puedan tener un impacto en la creación de empleo». Y se ha optado por dar ejemplo de moderación salarial. Según Trabajo, el bajo nivel de inflación (el 0,3% en noviembre) «se puede tomar como un factor propicio para la continuación de una política de moderación salarial que contribuya a la recuperación económica y a la creación de empleo».

DOS MILLONES DE TRABAJADORES / Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de dos millones de trabajadores perciben en España el SMI, que es la retribución mínima que puede percibir un trabajador por su jornada legal de trabajo.
Con carácter general, el SMI queda fijado en 21,11 euros al día, o 633,30 euros al mes, y en cómputo anual, en ningún caso inferior a 8.866,20 euros (incluye 14 pagas). Para los trabajadores eventuales y temporeros de menos de 120 días, el salario no podrá ser inferior a 30 euros por jornada. Para los empleados de hogar, la cuantía establecida es de 4,96 euros por hora trabajada.

PEAJES CATALANES / El Departamento de Política Territorial i Obres Públiques de la Generalitat aprobó el miércoles las nuevas cuantías de los peajes catalanes para el 2010. En media, las tarifas subirán el 0,1%, con un aumento del 0,69% para turismos y motocicletas y un descenso del 0,5% en los vehículos pesados.
Para el cálculo de las tarifas se toma en cuenta el IPC del 2009 y los tráficos registrados. También, los incrementos pendientes anteriores al 2003 y la subida gradual del IVA del 7% al 16% hasta el 2013.
En las autopistas dependientes del Estado, las tarifas bajarán entre el 0,48% y el 0,05%. Excepcionalmente, la autopista Villalba-Adanero aplicará una subida del 2,39%.

Ene

5

La crisis provoca el auge de la gestión de cobros

Hay entidades financieras que están yendo a buscar a los morosos hipotecarios a países como Rumanía, pero no para reclamarles las deudas, sino para pagarles el viaje de vuelta a España (a veces incluso les dan una pequeña gratificación), de modo que puedan acudir a un notario nacional y transmitir la propiedad del piso, con lo que el banco se ahorra los trámites judiciales. Otras entidades lo tienen más difícil, como aquellas que financiaron a ciudadanos británicos la compra de propiedades en el Mediterráneo, ya que cuando la crisis estalló y éstos volvieron a su país, perdieron buena parte de las posibilidades de cobrar la deuda: como en el Reino Unido no existe DNI y tampoco el pasaporte sirve como documento de identificación, buscar en Gran Bretaña a un deudor que se llame John Smith se convierte en una tarea casi imposible.

Tales ejemplos sirven para demostrar cómo nos estamos encontrando ante nuevas situaciones en el recobro de deudas. Muchas de ellas son producto de acciones arriesgadas de los bancos a la hora de conceder préstamos, otras son fruto exclusivo de una mala situación económica y otras están causadas por los cambios en nuestras sociedades. Y la morosidad extranjera es buena muestra de cómo todos estos factores se conjugan. Como afirma Pere Brachfield, experto en la gestión de créditos y en el cobro de impagados, cuando hablamos de los inmigrantes con deudas solemos pensar en los hispanoamericanos que han perdido su trabajo a causa de la crisis y que por tanto no pueden seguir abonando los pagos de la hipoteca. Y siendo cierto que esa clase de morosidad ha aumentado (“de los 2,7 millones como personas que están fichados como morosos, 691.000 son emigrantes, cuando antes simplemente suponían un porcentaje residual”) lo más llamativo es que también “se han incrementado los impagos de los nacionales de países más ricos que el nuestro, como es el caso de los británicos, que han dejado de pagar las propiedades que compraron en la costa y que se han marchado a Inglaterra”.

Pero la casuística de la morosidad no se agota en las novedades de un sector en particular, como es el de los emigrantes. El notable aumento de los impagos (estamos hablando, asegura Brachfield “de un 6% sobre vencimientos mensuales más un 2% de fallidos sobre facturación anual”) hace que estemos viviendo novedades en muy diferentes ámbitos. Así parece claro que los morosos profesionales, esos que compraron con la intención expresa de no pagar, están en descenso. Según los especialistas, esta clase de deudores, aún existiendo, son los menos, toda vez que la legislación actual hace mucho más complicado que consigan su objetivo.

Las deudas más frecuentes, señala Pepe Oriola, abogado especialista en el cobro de deudas, y presidente de la Asociación Española Profesional de Gestores de Cobro (AEGPC), se están dando, además de en sectores previsibles, como el inmobiliario, en los créditos al consumo. Según J. S., director de una sucursal bancaria, hay gente que está viendo cómo le embargan su piso por no poder hacer frente a los pagos de las compras realizadas con la tarjeta de un centro comercial. También subraya J.S. las dificultades que están sufriendo los avalistas, personas que ayudaron a un familiar, especialmente a los hijos, y que ahora deben responder con sus bienes de los impagos del avalado. Lo que es un problema de primera magnitud para esos matrimonios mayores que están perdiendo su única vivienda.

Junto a esta morosidad privada, hay otra industrial que, según Brachfield, tiene causas específicas. Siendo cierto que la bajada de las ventas producto de la crisis ha hecho daño a muchos empresarios, también lo es que las peculiares características de nuestro sistema comercial ha empeorado la situación. “En tanto muchas empresas vivían del crédito bancario a corto plazo (hay que tener en cuenta que en España se paga a 90-120 días, mientras que en Europa son 30 días como máximo) y como los bancos han reducido líneas de descuento, han quitado líneas de factoring y no han renovado pólizas a pequeñas y medianas empresas, éstas se han visto inmersas en una enorme falta de liquidez que ha llevado a que cierren más de 300.000”.

En esos contextos, cobrar es difícil, y no sólo porque en ocasiones haya falta de voluntad del moroso de hacer frente a sus obligaciones. Las complicaciones son de toda clase, empezando porque unos procedimientos judiciales que son demasiado lentos y que nunca se sabe cómo terminarán, y continuando por la particular tipología de los deudores. Según J. S., “hay mucha gente que no te coge el teléfono cuando les llamas, o que te cuelga cuando te identificas como el director del banco, por simple vergüenza. Se sienten tan mal por encontrarse en una situación como esa que no son capaces siquiera de contestar al teléfono”. Y esa actitud, avisa J.S., les lleva a verse inmersos en procedimientos judiciales que podrían haberse evitado si la comunicación hubiera sido la adecuada.

Sin embargo, la actitud más habitual a la hora de tratar con los deudores es la que señala P. M. abogada de una empresa de recobros: “lo mejor es ‘acojonarles’. Hasta que no les haces ver que como no paguen van a tener muchos problemas, no se sientan a negociar”. Se trata de una forma de actuación que muchos expertos cuestionan, ya que, señalan, resulta mucho más práctico examinar muy bien cada asunto en lugar de optar por soluciones uniformes. Hay que tener en cuenta que, como apunta Brachfield, el impago puede tener muchas causas: “puede ser fortuito, puede provenir de un problema emocional, o de un enfado con el proveedor, o puede estar avalado por una cláusula del contrato: hay veces que el deudor puede estar legalmente legitimado para dejar de pagar”. Además, señala Brachfield, es muy importante examinar la solvencia del deudor y saber cuándo puede contar con liquidez: “hay agricultores que sólo tienen dinero en el bolsillo cuando han vendido la cosecha, turroneros a los que sólo se puede cobrar en Navidad, o empresas de hostelería cuya época fuerte es el verano”.

Una vez identificadas las causas de la deuda y las probabilidades de cobrar, asegura Pepe Oriola, hay que trazar un plan que en muchas ocasiones pasa por “ayudar al deudor. No hay que verle como un enemigo”. Más al contrario, quienes se dedican a la gestión de deudas, “han de poseer habilidades para la negociación, han de ser capaces de escuchar activamente, de ver cuáles son las necesidades, aspiraciones y puntos débiles del acreedor”. Y todo ello para ser capaz de encontrar el camino del recobro. Que a veces pasará por el diálogo, otras por el asesoramiento, otras por la amenaza y otras por una repercusión social negativa. Como asegura Brachfield, “si se trata de alguien de elevada posición social, a lo mejor le convences haciéndole ver que alguien de su posición en la comunidad no debe verse envuelto en disputas antes que con amenazas”. Cuenta Brachfield que, en su dilatada carrera se ha encontrado con situaciones variopintas en las que ha “convencido” a los deudores de las más variadas formas. Una de las más llamativas fue “la del partido marxista leninista que no pagaba los plazos del vehículo que había adquirido. Tras insistir varias veces, avisé de que me llevaría en prenda un enorme busto de bronce de Lenin que tenían en su sede. A partir de entonces, pagaron siempre”.

Para dar respuesta a esta situación compleja, la AEGPC ha impulsado junto con la Universidad Camilo José Cela el Curso Superior Universitario de Expertos en Gestión de Cobros de Deudas “con el objetivo de formar a quienes a futuros profesionales del cobro, pero también de poner una primera piedra con vistas a la regulación de la profesión”. Como asegura Oriola, presidente de la asociación, la intención última es conseguir que este sector cuente con una normativa propia. “En España no se ha regulado esta profesión, lo que ha dado lugar a que aparezcan gestoras de cobro que en ocasiones incumplen la legislación vigente y tratan de forma vejatoria al deudor. Hay una necesidad urgentísima de legislar quien puede hacer gestión de cobro: queremos que haya gente en el sector que tenga formación, derechos y obligaciones”. Una aspiración que probablemente consigan en breve.

Ene

5

El fallo del Constitucional sobre el Estatuto catalán fijará como única nación a España

Progresistas y conservadores negocian vaciar de contenido el artículo de los símbolos nacionales.
La única nación es la española. Cataluña no lo es ni puede tener símbolos nacionales, salvo que se vinculen a la nacionalidad catalana y no al término nación. Estas son las premisas que inspiran las últimas deliberaciones entre magistrados progresistas y conservadores del Tribunal Constitucional, que buscan conformar una mayoría suficiente para desatascar la sentencia más esperada de los últimos tiempos, de la cual depende el Estatuto de Cataluña.

Por primera vez empieza a vislumbrarse entre los dos bloques ideológicos la voluntad de cerrar de una vez las deliberaciones y alumbrar la decisión sobre el recurso del PP, que lleva más de tres años en el Tribunal. Al Constitucional le han «dado las uvas» también este año, pese a que su presidenta, María Emilia Casas, descartara esa posibilidad en junio. Traspasada la barrera psicológica del 31 de diciembre sin la sentencia, los magistrados intentan cerrar un acuerdo a ser posible este mismo mes de enero.

La próxima convocatoria del pleno, según el calendario preestablecido de «semanas jurisdiccionales» es para el 11 de enero, pero antes se celebrarán reuniones de despacho para aproximar y quizá cerrar acuerdos.

En las últimas semanas, María Emilia Casas ha intentado liderar una mayoría de magistrados de los dos sectores, que si bien podría rebajar las aspiraciones nacionalistas sobre la «nacionalidad» de algunos enunciados del Título Preliminar y sobre el Consejo de Justicia de Cataluña, trataría de salvar el núcleo central de las competencias y de la financiación.

Durante todo diciembre y pese a no haberse habilitado las fechas de Navidad para reuniones del pleno, los magistrados han trabajado incesantemente y los que no están fuera de Madrid han intensificado las reuniones durante la última semana y las retomarán a partir de mañana.

Entre las hipótesis de cierre que se están explorando se estudia la posibilidad de superar el problema del término «nación», -con el que llevan a vueltas desde el pasado verano-, de manera que permita concitar una mayoría que retocase lo menos posible el Título Preliminar del Estatuto catalán pero dejando claro que la única «nación» es la española.

En esa línea, se intentarían mantener la literalidad de que los «símbolos nacionales» de Cataluña del artículo 8.1 del Estatuto son la bandera, la fiesta y el himno, pero dejando claro que se trata de símbolos de una «nacionalidad», tal como se define a Cataluña en el artículo 1 del propio Estatuto y en la referencia que hace el artículo 2 de la Constitución a «la autonomía de las nacionalidades y regiones» que integran la Nación española.

Paralelamente, y aunque los Preámbulos no tiene valor normativo ni jurídico según tiene declarada la jurisprudencia constitucional, el texto haría hincapié en que la referencia a «Cataluña como nación», tal como la ha definido de forma ampliamente mayoritaria el Parlamento catalán, no implicaría en ningún caso la equiparación a la nación española, en tanto titular y depositaria de la soberanía. La hipótesis contemplaría llevar al fallo una declaración en ese sentido.

Por ahora se trata de estudios a los que se sigue dando vueltas para salvar el Estatuto en lo posible, pero sin perder de vista que algunos magistrados del bloque progresista se muestran reticentes a la operación y esperan a conocer el texto final para decantar su voto. Tampoco está clara la postura del conservador Jorge Rodríguez Zapata y de algún otro magistrado conservador, ni que el conjunto de los magistrados estén lo suficientemente «centrados» como para abordar una votación, más allá de las habituales «prospecciones» que el pasado octubre les llevaron a constatar que estaban en un callejón sin salida.

Ene

4

Guía práctica para afrontar la cuesta de enero

Cada año nuevo suben los precios de algunos servicios básicos, lo que sumado a las celebraciones navideñas, pasa una factura extra a los bolsillos. La temida cuesta de enero puede ser menos empinada si se tienen en cuenta una serie de consejos prácticos. Eliminar gastos innecesarios y consumir con responsabilidad son las claves para llegar a fin de mes sin problemas.
En 2010 la factura de la luz será un 2,64% más cara, Renfe aumentará sus tarifas entre un 4% y un 6%, el transporte urbano subirá más de un 21% en ciudades como Madrid, se incrementará el tipo general del IVA, se eliminará la deducción de 400 euros en el IRPF…Todo esto, sumado a los gastos extra derivados de los regalos y celebraciones navideñas, hacen de enero un mes temido para la mayoría de las economías domésticas.

Para compensar en los bolsillos este ‘subidón’ en los pagos, hay que tener en cuenta una serie de consejos prácticos que ayudan a llegar sin problemas a final de mes. La organización del presupuesto, la eliminación de gastos innecesarios y el consumo responsable son claves para superar la cuesta de enero, según las principales organizaciones de consumidores.

1. Lo primero y principal es ajustar más que nunca los gastos a los ingresos. Para ello, es recomendable organizar el presupuesto del que se dispone y hacer una previsión de gastos imprescindibles, como son la factura de la electricidad, el transporte y otros productos y servicios básicos, con el fin de reservar los fondos para estas partidas.

2. Asimismo, hay que aplazar o eliminar gastos superfluos y reducir el consumo de servicios prescindibles, como son el mantenimiento de tarjetas de crédito que apenas utilizan o el uso del coche si existe la alternativa del transporte público, lo que permitirá ahorrar en combustible.

3. Comprar sólo lo necesario. Es muy útil preparar una lista de las cosas que se necesitan antes de salir de compras y tratar de ceñirse a ella lo más estrictamente posible.

4. Regalar o pedir regalos útiles para evitar gastos o beneficiar el bolsillo de los demás.

5. Optar por las marcas blancas o del distribuidor, sobre todo en productos de alimentación.

6. Realizar un consumo responsable del agua, la electricidad, el gas, etc., así como reciclar, reutilizar y reparar.

7. Evitar la fiebre consumista en las rebajas de invierno y aprovecharlas para adquirir productos necesarios a mejor precio. En opinión de Agustina Laguna, presidenta de la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes, «otros años se compraban más caprichos, pero ahora y como consecuencia de la crisis, la gente usa las rebajas para comprar lo estrictamente necesario». No obstante, «es un buen momento para comprar porque es la época en la que los comercios hacen los mejores descuentos sobre los precios», añade. Es importante también fijarse en la información de las etiquetas y reclamar en caso necesario.

8. No dejar los electrodomésticos en modo ‘stand by’ y apagarlos desde los propios aparatos puede suponer un importante ahorro en energía y electricidad.

9. Una fórmula para dar un empujón a la economía doméstica es hacer horas extra o realizar algún trabajo complementario.

10. Otra opción es intentar negociar una subida salarial aludiendo al cambio de ejercicio.