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Las tres pruebas de fuego de España para el 2011

Las alarmas volvieron a saltar ayer en los mercados con el posible rescate a Portugal como protagonista.

Los inversores miran de reojo a España como la siguiente ficha del dominó europeo que podría caer. Pero la mayoría de los expertos señala que hay grandes diferencias entre uno y otro país y coinciden en que en el caso de que España necesitase ayuda se articularía de forma diferente.

El rescate de Portugal se da por hecho. La rentabilidad del bono portugués a 10 años, que llegó a dispararse por encima del 7% el viernes, ayer se relajó hasta el 6,9%, debido a la intervención del Banco Central Europeo (BCE), con compras de bonos de Portugal, Grecia e Irlanda, aunque a última hora volvía a subir.

Cuando se rescató a Grecia e Irlanda la rentabilidad de sus bonos había alcanzado el nivel del 7%, un coste insostenible. La autoridad monetaria logró ayer contener la prima de riesgo de ambos países. Pese a todo, son niveles altos que dan muestra de la tensión en el mercado. Pese a todo, la rentabilidad del bono español a 10 años llegó a estar en 5,57%, máximo desde 2000. Todo esto ocurre en una semana crítica.

Christian Tegllund Blaabjerg, jefe de estrategia de renta variable de Saxo Bank, que prevé que Portugal solicite el rescate en el primer trimestre, descarta el mismo escenario para España, un punto en el que coinciden otros expertos. El estratega recuerda que España afronta tres pruebas de fuego en 2011: en mayo, agosto y octubre. En estos meses se concentra el mayor volumen de vencimientos de deuda pública, por encima de los 20.000 millones de euros en cada caso.

Barclays cree que España podría evitar un rescate, por su inferior ratio de deuda sobre PIB. “La situación fiscal de España es sostenible, e incluso aunque el Gobierno tuviera que inyectar 90.000 millones de euros en las entidades financieras, la deuda pública sólo llegaría a un máximo del 85% sobre el PIB, algo manejable”, indica Antonio García Pascual, economista de Barclays Capital.

“El mercado especulaba con el rescate de Portugal desde agosto y el Gobierno no ha tomado medidas de suficiente calado para enderezar sus cuentas”, apunta Tegllund, mientras otros resaltan que en España el Estado sí que está tomando medidas necesarias, como cambios en el sistema de pensiones, aumento del IVA, ayudas fiscales a las pymes, etc…

Janet Henry, economista jefe para Europa de HSBC, cree que “los datos fundamentales de la situación fiscal en España son buenos, e incluso la reducción del déficit va mejor de lo previsto. Pero un largo periodo de presión en los mercados y de elevado coste de financiación puede forzar la necesidad del rescate”. Los inversores internacionales desconfían de España por la falta de control del gasto de Comunidades Autónomas y ayuntamientos.

El talón de Aquiles
Ahí es donde perciben un riesgo mayor para el control de la deuda española. “No están moderando su gasto, como el gobierno central”, advierten en Saxo Bank. Para Citi, en España son necesarias medidas de ajuste adicionales.

Si las reformas emprendidas se paralizaran o no surtiesen efecto, la mayoría de los expertos opina que España es demasiado grande para acogerse a un rescate. “El BCE intervendría para calmar al mercado. Si no lo consiguiese, España recibiría una ayuda externa para refinanciarse a corto plazo”, asegura Tegllund. “Posiblemente se llegaría a un acuerdo especial con Alemania, incluso Francia, que podrían ayudar a España a pagar”, añade el estratega de Saxo Bank.

Explica también que el fondo de rescate europeo, para no perder la calificación crediticia de AAA (la máxima nota), sólo podría ayudar a tres países. Portugal complementaría el cupo, junto a Irlanda y Grecia. De hecho, Barclays cree que Europa debería incrementar los recursos de sus fondos de rescate, para calmar a los inversores que temen la insolvencia de algún país.

Citi es más pesimista con España y apunta que el sistema bancario como fuente de incertidumbre. Afirma que el importe inyectado por el Gobierno para la reestructuración del sector es insuficiente. Saxo Bank reconoce que hay un riesgo de liquidez en el sistema financiero, pero que el BCE actuará cuando sea necesario. “No hay un riesgo inminente para el sistema bancario español. La morosidad inmobiliaria puede gestionarse a largo plazo”, afirma Tegllund.

Debilidad del euro
En este contexto, el euro afronta un futuro incierto. Ayer se repuso de las caídas iniciales y logró su primer alza después de cinco sesiones a la baja que le habían llevado a tantear los 1,28 dólares, el nivel más bajo desde septiembre. Al cierre de las bolsas europeas se anotaba un 0,38%, hasta los 1,2955 euros. Saxo Bank prevé que pueda depreciarse hasta los 1,17 dólares en tres meses y a 1,10 en doce meses. La semana pasada, John Taylor, de FX Concepts, el mayor hedge fund de divisas, dijo que el euro perderá la paridad con el dólar en 2011.

A vigilar
1. Los inversores internacionales ven en la falta de control del gasto por parte de CCAA y ayuntamientos el principal riesgo de España.

2. El fondo de rescate europeo no tiene dinero suficiente para ayudar a un país como España. Tendrían que tomarse otras medidas.

3. Mayo, agosto y octubre son meses críticos para la deuda española, ya que se concentran los mayores vencimientos.

4. La incertidumbre europea pasa factura al euro, en mínimos de seis meses. Saxo Bank espera que se debilite hasta 1,17 dólares en tres meses.

[Via Expansion]

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