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A más crisis, menos horas: la semana laboral efectiva se hunde hasta las 30,1 horas
La semana laboral se reduce. Y lo hace, precisamente, coincidiendo con el debate sobre la productividad de la economía española. Los datos que acaba de publicar el INE reflejan, en concreto, que durante el cuarto trimestre del año pasado la semana laboral media pactada -incluyendo tanto la jornada completa como la de tiempo parcial- se situó en 35,1 horas.
Ahora bien, según Estadística, cinco horas se pierden de media semanalmente por diferentes causas (la mayoría por festivos), lo que significa que la jornada laboral efectiva o real se ha reducido hasta las 30,1 horas a la semana. Nuevo mínimo histórico. Por debajo de las 30,5 horas registradas en igual periodo del año 2009 o las 31,3 horas de 2008. Como se observa, una tendencia claramente descendente que se ha manifestado durante los años más duros de la crisis económica.
Loa datos del INE precisan, sin embargo, una notable diferencia entre los trabajadores a tiempo completo y parcial. En el primer caso, las horas efectivas trabajadas ascienden a 33 horas a la semana (con 5,7 horas perdidas semanales), mientras que en el segundo caso la semana laboral se reduce a 17,3 horas (con 2,6 horas perdidas semanalmente por diversos motivos). Esto quiere decir que la jornada nominal pactada de un trabajador a tiempo completo se sitúa en 38,7 horas semanales, pero en realidad hace un 15% menos.
¿Y cuáles son esos motivos? La Encuesta Trimestral de Coste Laboral revela que casi la mitad de las horas perdidas (el 47%) tiene que ver con el calendario de festividades; otro 22%, con periodos vacacionales; casi el 20% con bajas por incapacidad temporal y el resto con los que el INE denomina ‘otras causas’. Es decir, maternidad, permisos remunerados, compensación por horas extraordinarias o conflictividad laboral.
La información del Instituto Nacional de Estadística es relevante porque matiza y complementa la información procedente de los convenios colectivos, y en los que se refleja que nominalmente la jornada anual de trabajo (datos del pasado mes de febrero) se sitúa en 1.766,6 horas. Un número de horas que la realidad se encarga de desmentir a la luz de la información que proporciona la encuesta de coste laboral. Sin duda, el mejor instrumento estadístico con que cuenta España a la hora de analizar la estructura de costes salariales de las empresas. La encuesta está homogeneizada con otros trabajos estadísticos que se hacen en la Unión Europea, lo que permite hacer comparaciones.
Las 40 horas
Nominalmente, y según la información que suministran los convenios colectivos, la semana laboral se situó en España en 41,7 horas. Por lo tanto, por encima de las 40 horas que marca como tope la ley publicada en 1983 durante el primer Gobierno de Felipe González. ¿Mucho o poco? Con datos de 2009, está en línea con las 41,6 horas que como media se trabajan en la Unión Europea, donde los extremos los marcan las 38,7 horas de trabajo semanal en Austria y las 43,9 horas de Grecia. Países representativos como Alemania o Francia están en línea con España.
Según un estudio publicado por la Comisión Consultiva de Convenios Colectivos -un organismo oficial dependiente del Ministerio de Trabajo-, la jornada pactada en los convenios colectivos se ha reducido progresivamente desde el año 1984. Las excepciones se reducen al trienio 1995-1997, en el que excepcionalmente (por el fuerte aumento de la actividad económica y el consiguiente aumento de la demanda de bienes y servicios tras un periodo de recesión) aumentó en 4,4 horas en el conjunto del periodo. Lo mismo sucedió en el bienio 2008-2009, años en los que la elevación se situó en 8,3 horas.
La duración de la jornada laboral, en todo caso, depende mucho del sector productivo (se trabaja más en hostelería y menos en las industria). Pero también depende de si el convenio colectivo es de empresa o de sector. En el primer caso, la jornada anual de trabajo se sitúa en 1.668 horas por trabajador, mientras que en el segundo se dispara hasta las 1.766 horas. Es decir, hay una diferencia de cien horas. O lo que es lo mismo, tres semanas de trabajo más en términos reales.
La encuesta de coste laboral comprende a todos los trabajadores por cuenta ajena que estén asociados a cuentas de cotización a la Seguridad Social. Y, por lo tanto, se extiende al conjunto de la industria, la construcción y los servicios. Quedan excluidos el conjunto de las administraciones públicas, el servicio doméstico y los organismos extraterritoriales.

[Via ElConfidencial]
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