Mar

31

Terrassa y Sabadell, las cajas que han dotado más en los dos últimos años

Las diez cajas de ahorros catalanas han reducido su beneficio neto de forma drástica en los dos últimos años por el aumento de las provisiones. Las dotaciones realizadas por estas entidades sirven para hacer frente al alza de la morosidad que ya ha aflorado y prepararse para los impagos futuros de créditos que se consideran dudososos o de mala calidad.
En total, las provisiones que realizaron las diez cajas sumaron en 2009 una cifra récord de 4.206 millones de euros, un 43,50% más respecto a los 2.931 millones de 2008. La suma de las dotaciones realizadas por el sector en los dos últimos años supone un 37,46% del margen bruto de las diez entidades.

Este margen refleja la actividad financiera de la caja (margen de intereses) e incluye los ingresos por comisiones y actividades financieras –como la aseguradora– tras restar los gastos de personal y de administración. El margen bruto refleja la situación de una caja antes del impacto de las dotaciones. Una vez se restan las provisiones, se obtiene el margen de explotación.

Fusión vallesana
En los dos últimos dos años, Caixa Terrassa y Caixa Sabadell son las que han realizado un mayor esfuerzo de dotaciones en relación a la suma de su margen bruto. En el caso de Terrassa, las provisiones representan un 58,78% del margen bruto de los dos últimos ejercicios, que suma 468 millones. Es decir, la caja ha guardado 275 millones para hacer frente a los impagados.

Por su parte, Caixa Sabadell ha destinado a provisiones un total de 280 millones, respecto a un margen bruto acumulado de los dos últimos ejercicios de 505 millones. De esta manera, las provisiones suponen un 55,46% del margen bruto generado. Terrassa y Sabadell se encuentran precisamente en proceso de fusión con Caixa Manlleu, tras la ruptura con Caixa Girona.

La tercera caja más dotada, atendiendo a este criterio, es Caixa Catalunya, seguida de Tarragona, Girona, Laietana, Penedès La Caixa y Caixa Manlleu.
La última posición la ocupa Caixa Manresa, que se sitúa como la entidad con un menor volumen de dotaciones y, por tanto, como la que menos morosidad ha registrado o prevé alcanzar.

La tasa de morosidad sobre el crédito de Caixa Manresa se situó en el 2,39%, la segunda mejor de España, según la caja del Bages. Esta entidad se encuentra en proceso de fusión con Catalunya y Tarragona.

Por su parte, La Caixa es la entidad que, en términos absolutos, tiene mayores dotaciones, con un volumen total acumulado en los dos últimos años de 4.209 millones.

La entidad financiera presidida por Isidro Fainé es la única que no ha entrado en los movimientos del sector de las cajas. La entidad mantiene su voluntad de conservar su independencia y gestiona su negocio inmobiliario a través de Servihabitat.

Crisis inmobiliaria para un periodo de ocho años
El volumen de dotaciones es el primer criterio a la hora de valorar la salud de una caja de ahorros, según explica Juan Ignacio Sanz, profesor de derecho privado de Esade y especialista en banca. De esta manera, el margen de explotación de una caja es uno de los principales indicadores del negocio ya que se obtiene tras aplicar el impacto de las dotaciones al margen bruto.

Según el académico de Esade, los dos próximos años serán muy difíciles para las cajas debido a la fuerte caída del negocio y al alza de la morosidad. «Por ese motivo –dice– el Banco de España ha advertido de que es necesario que algunas se fusionen».

El experto de Esade está de acuerdo con esta premisa del regulador pero defiende que, en ciertos casos, «es mejor estar solo que mal acompañado». Se refiere al caso de cajas que son pequeñas, pero cuya calidad del crédito es buena. «No se le hace ningún favor juntándola con otra caja que está mal», señala Sanz. Por este motivo, algunas cajas pequeñas se resisten a las fusiones, aunque también se mezclan los motivos políticos y las luchas de poder entre los equipos directivos de las distintas entidades.

«Es muy importante también ver el volumen de inmuebles adjudicados por las cajas porque eso es morosidad encubierta», afirma Sanz. «Tan sólo tenemos que ver –prosigue el profesor de Esade– las refinanciaciones de las inmobiliarias, que se han hecho para un periodo de entre siete y ocho años;éste es el tiempo mínimo que se tardará en absorber la burbuja en España». El periodo para acceder a las ayudas del Gobierno finaliza en un plazo de tres meses.

Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja tu comentario

(requerido)

(requerido)