Jul
22
Los grandes municipios paralizan la inversión por los planes de ajuste
Los grandes municipios afrontan una coyuntura muy difícil. Los 13.000 millones que han recibido en 2009 y 2010 para sufragar obras con cargo al fondo de inversión local no se renovarán en 2011, el Estado les ha prohibido recurrir al endeudamiento ante la delicada situación financiera por la que atraviesan (la deuda municipal se ha elevado un 15% en el primer trimestre de 2010) y los sucesivos planes de ajuste les han obligado a recortar las partidas de gasto previstas para este ejercicio.
Y entre ellas destacan las grandes infraestructuras, que se han visto retrasadas y en muchos casos paralizadas por los recortes presupuestarios. Un buen ejemplo de esta tendencia es el Ayuntamiento de Madrid, que ha paralizado de una tacada las obras del Estadio de Vallehermoso, el Centro de Convenciones y la Ciudad de la Justicia, con un coste estimado de 700 millones de euros. El consistorio dirigido por Alberto Ruiz Gallardón es el más endeudado de España, con una deuda de 7.314 millones de euros en el primer trimestre de 2010, lo que supone el 20% del total de los municipios.
Pese a que el resto de grandes ayuntamientos no esté en una situación tan delicada, todos han tenido que frenar o retrasar su programa de grandes obras. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, anunció la paralización de la construcción del Zoo Marino (200 millones) o de la reforma del Castillo de Montjuïc (40 millones). El plan de ajuste también retrasará al menos un año las obras del Disenny Hub Barcelona, sede del nuevo Instituto de Cultura de Barcelona.
El resto de grandes consistorios también se ha visto obligado a recomponer sus previsiones de gasto en obras emblemáticas. Valencia ha paralizado la rehabilitación del Casinet (600.000 euros) y ha reducido de 4,1 a 1,1 millones de euros la inversión prevista en el Puente de Fusta, una de las principales pasarelas peatonales. El crédito de 13 millones que el ayuntamiento había pedido para la rehabilitación del edificio de Tabacalera ha sido cancelado y se utilizarán fondos ya asignados a un plan de recuperación del barrio del Cabanyal.
Por su parte, el Ayuntamiento de Sevilla ya ha advertido que el ajuste en el gasto le va a obligar a retrasar todas las obras incluidas en el plan estratégico Sevilla 2020, como la creación de un tranvía que complemente a la red del suburbano o la conversión de los abandonados terrenos de la Expo 92 en un nuevo barrio. «No vamos a dejar de hacer las obras, aunque se tardará más en hacer», avisó Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla. El Ayuntamiento de Málaga tampoco ha sido ajeno al recorte de gasto y ha reprogramado tres grandes obras (dos aparcamientos para residentes y varias salas del tanatorio) por valor de 11 millones de euros.
El Ayuntamiento de Zaragoza es quizá el principal exponente de cómo la crisis y el ajuste en el gasto ha bloqueado la inversión en infraestructuras. Francisco Catala, concejal de Hacienda, anunció que la inversión se reducirá en un 50% en 2011. Y la partida más perjudicada será la de las obras, ya que en las cuentas públicas se contempla que no se iniciará ni una obra nueva (incluidas las pendientes de adjudicación) y que sólo se atenderán gastos ligados a financiación europea y los que jurídicamente no se puedan aplazar.
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