Dic
16
Los cimientos del futuro #BuscoPisoCasa
Un congreso sobre edificación sostenible destaca la rehabilitación como motor económico

En Catalunya, 1,5 millones de edificios de los cuatro millones existentes son anteriores a 1980, que es cuando se promulgó la primera normativa de eficiencia energética. O sea, el camino por recorrer para adaptarlos es largo. A esta necesaria actualización de inmuebles se suma la crisis de la construcción, que recibiría como un maná que se reactivara el sector. Todos estos argumentos se tratan desde el martes y hasta el jueves en el Congreso Mundial de Edificación Sostenible (World SB2014 Barcelona), cuyo fin último es determinar cómo se pueden evitar los daños en el medioambiente y, de paso, regenerar los daños ya producidos.
Unos 2.200 expertos participan en el encuentro, que se celebra cada tres años y que organiza el Green Building Council (GBC), una asociación sin ánimo de lucro que agrupa a los agentes del sector de la construcción, tanto públicos como privados. En un Palau de Congressos a rebosar, el presidente del congreso, Albert Cuchí, alertó del riesgo que representa para el planeta que se mantenga el actual consumo de energía. Según sostuvo, la demanda de vivienda que se prevé en todo el mundo hasta el 2050 conllevaría «un aumento del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero». Cuchí hizo una radiografía más sobria, de datos, aunque quien le siguió en el turno de palabra, el profesor de la Universidad de Arquitectura British Columbia de Canadá, Raymond J. Cole, fue mucho más vehemente.
Público entregado
«Las conversaciones en las cumbres del clima acaban convirtiéndose en negociaciones y confrontaciones, pero ahora ya es demasiado tarde. Hay que actuar ya», instó a los presentes. Pero la mayoría de los participantes eran un público ya convencido. Entre ellos, muchos estudiosos de las mejores técnicas para levantar de forma más sostenible las viviendas del futuro y, como se insistió el martes, para mejorar las que son un lastre en eficiencia.
En las salas anexas al auditorio, que es donde hasta mañana se celebran las seis ponencias magistrales y algunos de los 144 debates programados, se reparten los estands de firmas del sector. Ventanas, sistemas de aislamiento térmico, materiales y un largo etcétera. A su lado, gobiernos como los de Hong Kong, Gotemburgo (Suecia) o Catalunya enseñan qué han puesto en marcha para ahorrar en la factura energética, tanto a la hora de construir como de mantener, algo igual de importante.
Balcones a recuperar
Con los recién llegados serpenteando por los expositores, la arquitecta Lara Sierra se explayaba ante quien quisiera escucharla con un proyecto que la encandila: los balcones. Lejos de ser un elemento más, la joven profesional defendía que ese apéndice de las fachadas (denostado durante años) puede acoger desde placas solares en la barandilla a aperturas que faciliten la ventilación y son buenos aisladores térmicos. Todos ellos conceptos a introducir en la construcción del mañana.
La Generalitat, explica el secretario de Habitatge, Carles Sala, impulsa desde hace más de un año un plan de acción con este fin. «No solo se tienen que introducir estas mejoras por una cuestión de amortización económica a medio plazo, sino que la población debe interiorizar que es por el bien del planeta», razona. Por eso han impulsado «modelos tractores», como el que se estrenará en breve en Olot (Garrotxa), Espaizero, un edificio que incorpora las últimas novedades en sostenibilidad energética y que debe servir como ejemplo.
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