Feb
12
La Fundació Pimec pone en marcha una entidad para asesorar a autónomos que han bajado la persiana por la crisis
El servicio más demandado es la asistencia psicológica.
Aunque la asistencia psicológica a los pequeños empresarios la dan especialistas colaboradores, los técnicos de Emppersona se han convertido también en psicólogos. Conocen los síntomas de la ansiedad, el estrés o la depresión pero destacan la satisfacción de ayudar a alguien que no encuentra salida.
La crisis también se ha colado en la sede de la patronal Pimec. La elevada mortandad de empresas, especialmente de autónomos (41.584 menos en Catalunya en el último año), ha llevado a Pimec a crear una pequeña Seguridad Social con el ánimo de atender a empresarios hundidos después de haber cerrado su negocio. El servicio más demandado por los usuarios de Emppersona es la asistencia psicológica. «Las personas que atendemos están tocadas desde todos los puntos de vista y, en muchos casos, necesitan ayuda psicológica», explica Josep Lluís Francesch, presidente de la Fundació Pimec.
Con el fin de garantizar esa asistencia, la Fundació Pimec ha firmado un convenio con el Colegio de Psicólogos de Catalunya y el grupo Tutelia, especializado en la reinserción en la vida comunitaria de personas que han sufrido problemas de tipo psicológico.
Hombres de 50 años
Hasta ahora, Emppersona ha atendido a unos 100 empresarios en los primeros meses de andadura de la entidad. El perfil mayoritario es el de un hombre de unos 50 años que ha bajado la persiana después de tener su propia empresa durante muchos años. La sensación de fracaso y la falta de recursos de apoyo conducen a muchos de ellos a un pozo del que es muy difícil salir. «Es gente que a menudo se encuentra encerrada en casa. Llegan a Emppersona con el rostro desencajado y te acaban abrazando», relata Ramon Vila, director de la Fundació Pimec.
Antes de llegar a Emppersona, algunos de estos empresarios víctimas de la crisis pasan una larga y penosa travesía en la que acuden a Centros Psiquiátricos, Cáritas o al Teléfono de la Esperanza. Por ello, el trabajo que realiza la entidad a través de colaboradores especializados es un traje a medida de cada persona que requiere tiempo y dedicación. El objetivo, según Francesch, es «crear una red de asistencia para evitar que una persona que ha luchado muchos años por sacar su negocio adelante acabe en un rincón de un psiquiátrico».
Resurgimiento empresarial
Además de la asistencia psicológica, Emppersona ofrece, a través de entidades colaboradoras, orientación empresarial, profesional y socioeconómica. Una vez el empresario ha recibido la primera asistencia imprescindible para estabilizar su situación personal, se inicia una segunda fase con la puesta en marcha de un plan de acción. El objetivo, en el mejor de los casos, es la creación de una nueva empresa.
En esa fase, Emppersona tiene convenios de colaboración más pensados para acompañar al resurgimiento del empresario hundido. Entre ellos se encuentran los firmados con la Cámara de Comercio de Barcelona, con las fundaciones de Caixa Catalunya y Banc Sabadell, Barcelona Activa y, desde final de enero, con Microbank de La Caixa.
Este último acuerdo prevé la financiación de proyectos empresariales a través de microcréditos destinados a microempresas, autónomos y planes de autoocupación, con una especial atención a los colectivos más vulnerables que están en situación de exclusión financiera por no cumplir con las garantías estándares exigidas por la banca para la concesión de un préstamo. Como recordó Microbank al firmar el convenio con la Fundació Pimec, el criterio para conceder un préstamo es «la confianza y la viabilidad de los proyectos a financiar».
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