Jul
12
La banca recurre a los regalos para competir por los depósitos
Las necesidades de liquidez del sector financiero han provocado que la guerra por la captación de depósitos adquiera una inusual competencia de regalos de toda índole para atraer a los clientes. La estrechez de los márgenes financieros limita la capacidad para dar tipos de intereses elevados, lo que se compensa con la búsqueda de fórmulas más imaginativas. Pero no resulta fácil elegir entre las ofertas del mercado. Más de 800 depósitos de la actual oferta del sector en este momento incluyen un regalo como única remuneración.
Las cajas, aunque no todas, incluyen con mayor profusión y publicidad que los bancos en sus ofertas productos relacionados con todos los ámbitos del ocio y del hogar. Televisores, cafeteras, cámaras de fotos, portátiles, maletas, raquetas de pádel y barbacoas, entre otros productos, se incluyen en un catálogo que no todos los grandes almacenes son capaces de reunir. El último grito son suscripciones a organizaciones solidarias como Unicef , Intermón o Cruz Roja.
«En un entorno con tipos bajos y elevada competencia por los depósitos, todos intentan buscar soluciones para atraer al cliente», comenta David Griera, director comercial de Caixa Catalunya. Se trata de una estrategia defensiva para evitar perder cuota de mercado ante la fuerza con la que los bancos, tras la estela del Santander, persiguen los recursos.
CAMBIO DE TENDENCIA / Hasta que se desencadenó la última batalla por los depósitos, había algunas tendencias que estaban más o menos claras en el sector. El volumen total de depósitos captados por las cajas superaba al de los bancos. Pero esto ya no es así: en mayo, los bancos superaron en 1.118 millones de euros a las cajas en depósitos bancarios de familias y empresas.
Si bien los bancos han crecido en depósitos el 44,3% con respecto a mayo de hace un año, y las cajas han bajado el 6,68%, lo cierto es que el volumen total de depósitos ha descendido el 0,22% con respecto a abril. Para algunos observadores parece que los clientes empiezan a cansarse de tanta campaña y a trasladar su dinero a cuentas corrientes, con menos rentabilidad pero que ofrecen otros incentivos. Se trata solo de un tipo de cliente: «El regalo suele dirigirse a un público determinado. No se consiguen miles de millones de euros con esta fórmula», reconoce Ramon Gras, director de banca minorista del Sabadell. Los clientes con mayor formación financiera suelen preferir una remuneración, cuanto más elevada mejor. En general, los bancos no suelen ser abanderados de las campañas que incluyen regalos.
Pero no es una regla universal. El caso de Banesto es singular. La entidad ha captado 800.000 clientes en tres años con una campaña para atraer nóminas con una PS-3 de Sony y un televisor con tecnología led. La entidad utiliza hoy la misma estrategia para todos sus productos : nóminas, depósitos hipotecas e, incluso, créditos. Ha hecho del obsequio su mayor reclamo.
Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.





Comentarios
No hay comentarios todavía.
Deja tu comentario