May
16
Europa afronta una deuda inmobiliaria cercana al billón de euros
Al cierre de 2010 los países europeos contaban con una deuda inmobiliaria de 960.000 millones, que vencerá en los próximos 10 años. El 55% de esa deuda vence en tres años; del cerca de billón de euros de deuda en Europa, 233.000 millones están garantizados con activos de baja calidad y con una elevada relación préstamo/valor, según un estudio de la consultora inmobiliaria CB Richard Ellis.
El grupo PricewaterhouseCoopers presentó ayer en Madrid un informe elaborado a partir de entrevistas con 645 expertos del sector que han valorado datos como los expuestos por CB Richard Ellis. Sobre el total de la deuda europea inmobiliaria «los entrevistados consideran que los verdaderos quebraderos de cabeza para los bancos aún no ha empezado», dice el informe de PwC.
Los expertos consultados por PwC afirman que el problema «de los bancos es que se encuentran en un gran círculo vicioso: es imposible vender estos inmuebles aquellos que tienen una elevada presión por la deuda asumida para adquirirlos y que no son activos de primera calidad sin asumir una enorme pérdida en los préstamos concedidos, pero a la vez resulta muy difícil conservarlos en cartera; la escasa duración de los arrendamientos, la baja calidad de los activos y la necesidad de hacer inversiones en ellos implican que su valor difícilmente aumentará antes de que venza el préstamo asociado».
La deuda ya no está de moda
La mayoría de los entrevistados anticipa mayores caídas en el valor de los activos secundarios este año teniendo en cuenta la escasez de financiación. PwC asegura en su informe que la opinión «más controvertida que se lanzó durante las entrevistas» fue la de que «la deuda ha dejado de estar de moda».
Uno de los expertos comenta: «La creación de valor y todas las habilidades que tradicionalmente se han valorado en este sector vuelven a ser importantes. La culpa de las pérdidas ocasionadas no la tienen los profesionales inmobiliarios, sino el denominado arbitraje financiero». «En mi opinión, deberíamos desterrar el apalancamiento por completo», dice otro.
El informe destaca también la opinión generalizada de los entrevistados de que la regulación y las presiones gubernamentales sobre los principales bancos europeos para que salgan del sector inmobiliario dificultan aún más la financiación. «Se ha iniciado un frenesí regulador para conseguir sanear los bancos y no hay nada que podamos hacer para detenerlo».
[Via CincoDias]
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