Dic

31

Esta Nochevieja será la primera sin barra libre

Los precios de los cotillones bajan y se sitúan entre los 25 y 30 euros en los locales de Barcelona.
Las fiestas organizadas en equipamientos municipales han disminuido.

Esta Nochevieja tendrá la particularidad de que por primera vez no se podrá promocionar el consumo de alcohol o servir barras libres. Bares, restaurantes, discotecas y hoteles tienen prohibido desde octubre promocionar las tan llamativas consumiciones de alcohol. Una normativa que ha creado confusión en el sector, sobre todo en el caso de los establecimientos hoteleros, pues algunos publicitaban ayer su barra libre en las fiestas y cotillones de Fin de Año para atraer clientes pero también están obligados a cumplir esta ley aprobada por el Parlament. Las sanciones previstas son multas de 10.000 a 600.000 euros y el cierre temporal del local.

El Gremi d’Hotels de Barcelona envió recientemente una carta a sus establecimientos asociados advirtiéndoles del cambio de la normativa, en virtud de la disposición final primera de la ley de Salud Pública, aprobada el pasado 14 de octubre, que impide a los locales de ocio y restauración ofrecer bebidas 2×1, barra libre y la conocida popularmente como hora feliz. Esta norma recibió el apoyo de la Federación Catalana de Asociaciones de Actividades Recreativas Musicales (Fecasarm), que consideraba que este tipo de prácticas que promocionan el consumo de bebidas alcohólicas dan mala imagen y supone una competencia desleal. Esta prohibición es una circunstancia que se pone este año de manifiesto por primera vez, aunque las fiestas de Nochevieja seguirán la tónica del año anterior y serán tanto o más austeras. La crisis económica que ha marcado el 2009 estará presente en las celebraciones con las que se recibirá el año nuevo. Los precios de los cotillones se situarán entre los 25 y 30 euros, los viajes para pasar estas fechas fuera de casa o en los hoteles de la ciudad resultarán un 10% más baratos, y están previstas menos fiestas en polideportivos municipales.

Aun así, los bares musicales y discotecas esperan que la Nochevieja vaya mejor que la del 2008, calificada por la Fecasarm como la peor de los últimos 30 años. Por la crisis, las condiciones meteorológicas adversas y por la competencia desleal. «Este año, en cambio, baja el número de fiestas alternativas, que se enmarcan dentro de esa competencia», explica el secretario general de Fecasarm, Joaquín Boadas. «Estas celebraciones organizadas por ayuntamientos en polideportivos o similares disminuyen». Entre las posibles causas podrían estar los recortes presupuestarios y «la muerte el año pasado de una menor de 15 años en una fiesta organizada en un equipamiento de Les Borges Blanques», según el representante de la Fecasarm.

La nueva ley de espectáculos aprobada en agosto también tiene mucho que ver con la reducción de «cotillones municipales». La norma obliga a que los ayuntamientos que organicen este tipo de festejos acrediten que el recinto reúne los requisitos para ser destinado a una actividad recreativa musical, que disponen de servicio de ambulancia –en aforos superiores a las 1.000 personas–, que disponen de una póliza de seguros o un certificado de solidez del escenario, entre otras cuestiones.

Lo cierto es que este año los precios de las fiestas en bares y discotecas han bajado. No tanto como la pasada Nochevieja, pero no se alcanzarán las tarifas del 2007. «En Barcelona capital la media está entre los 25 y los 30 euros. En el área metropolitana en unos 20 euros, mientras que en el resto de Catalunya se pagarán entre los 15 y 20 euros», explica Boadas.

Y es que cada vez más los hoteles ofrecen una amplio abanico de precios y comodidades para disfrutar de la Nochevieja. Estos días Barcelona es un claro ejemplo de ello. Según el presidente del Gremi d’Hotels de Barcelona, durante estas fechas la ciudad podrá alcanzar una ocupación del 90% y 95%. De hecho, establecimientos como el Mandarin Oriental, que abrió hace apenas un mes colgará hoy el cartel de completo. Lo mismo pasa en Condes de Barcelona donde de 235 habitaciones que tiene el hotel, ayer sólo quedaban nueve por reservar. Fuentes del establecimiento, manifestaron que las plazas vacantes se pensaban cubrir a lo largo de hoy y mañana. Los precios en las habitaciones también han sufrido un reajuste que, fuentes del sector cifran en un abaratamiento del 10%. Mientras que los menús y fiestas de Fin de Año mantienen costes similares a los del año pasado entre los 80 euros del hotel Juan Carlos I, a los 340 euros del restaurante Enoteca, ubicado en el hotel Arts.

Con todo, son muchos los que prefieren viajar en esta época. Una opción que se están convirtiendo en una tradición navideña más. Los destinos preferidos para pasar el cambio de año son a nivel nacional Madrid, Canarias y Andalucía. En los internacionales, destacan París, Estambul, Londres y Nueva York. Según el vicepresidente de la Associació Catalana d’Agències de Viatges y director general de Julià Tours, Martí Sarrate, la crisis ha acentuado el hábito de buscar más para encontrar el mejor precio, pero también reducir el número de días de viaje para que resulte más económico. En este sentido, explica que las agencias han ajustado los precios un 10%. Aun así el número de reservas ha notado un descenso importante respecto al 2008 en torno al 8%. Esta situación se verá animada por las reservas de última hora a los establecimientos de montaña próximas a las estaciones de esquí y a las casas de turismo rural, según explica Sarrate.

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