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En estas carreras sí hay trabajo

Dirección y Administración de Empresas, Ingeniería Industrial, Medicina y Económicas son las titulaciones con mejores perspectivas laborales. A la hora de elegir carrera lo primero es definir el propio perfil, seguir la vocación y comprender que la especialización es la gran baza.

Acabar la carrera y comenzar a trabajar en un puesto relacionado con su formación es el sueño de todo estudiante. Sin embargo, en nuestro país la realidad es que el 42,1% de los jóvenes se encuentra en situación de desempleo.

El panorama internacional tampoco es muy alentador. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde que comenzó la crisis, la tasa de paro de este colectivo ha aumentado más de siete puntos, el incremento más brusco en dos años jamás registrado, de tal forma que ya supera el 21% de media en todos los países en los que hay datos disponibles. Para la OIT, desde comienzos de 2007, más del 22% del crecimiento del número de parados es atribuible a los jóvenes de entre 15 a 24 años, que ahora representan cerca del triple del nivel promedio de los adultos mayores de 24 años.

Este es el entorno que tienen que aceptar y asumir los alumnos que deben decidir cómo encarrilar su carrera profesional. El abanico de titulaciones crece cada año y la tarea de decantarse por una u otra a veces es realmente complicada.

Las niñas bonitas
En el momento de elegir es inevitable fijarse en las que mejores salidas profesionales presentan y, este año, según un informe realizado por Adecco Professional, esa lista la encabezan Dirección y Administración de Empresas, Ingeniería Industrial, Medicina y Económicas. Sin embargo, las titulaciones relacionadas con la construcción –Arquitectura, Arquitectura Técnica, Ingeniería de Caminos e Ingeniería Técnica de Obras Públicas– sólo pueden optar al 8% de la oferta dirigida a los ingenieros. Es un dato que refleja un importante descenso si se tiene en cuenta que en 2009 alcanzó el 17,56% de las ofertas de empleo. Por tanto, dejan de ser las niñas bonitas de la Universidad. Para César Castel, director de operaciones de Adecco Professional, «el futuro para los titulados en estas especialidades es incierto. Sus opciones a corto plazo en España son esperar a tener suerte o mirar hacia nuevos mercados, como África o América».

Un dato curioso que destaca este informe es que la rama de Humanidades está de enhorabuena. La oportunidad de encontrar un empleo para estos estudiantes subió del 3,2% registrado en 2008 al 4,8% un año después, debido al aumento de las ofertas dirigidas a titulados en Filología Inglesa, Traducción e Interpretación o Bellas Artes. De este modo la fea de la Universidad mejora poco a poco.
Por su parte, un estudio de Randstad coincide en las carreras más demandadas. Las ingenierías son las más afortunadas y, sobre todo, son las ramas de Industrial, Técnica Agrícola e Informática las que acaparan la atención de las organizaciones.

En el ámbito de la salud no hay grandes cambios: sigue el déficit de titulados en Enfermería, Farmacia, Fisioterapia y Medicina.

Sin embargo, que una carrera sea muy demandada en el mercado laboral no significa que haya pocos licenciados en esa titulación. Los datos de Adecco Professional muestran que cuatro carreras presentan un exceso en el número de estudiantes con respecto a la oferta de empleo, a pesar de ser de las más solicitadas. Es el caso de Administración y Dirección de Empresas, Empresariales, Derecho y, en menor medida, Química. Por el contrario, llama la atención que haya seis titulaciones: Ingeniería Industrial, Informática y Caminos, Medicina y Económicas, que presentan una escasez de titulados para cubrir las ofertas de trabajo que precisa el mercado.

Ante todo, decide tú
Pero no hay que guiarse sólo por las salidas profesionales que pueda ofrecer una carrera, porque una elección basada en este parámetro puede llevar a la frustración. Al igual que si sólo se escoge una titulación por vocación: puede ser que el camino seguido ofrezca escasas oportunidades de trabajo. Por eso es conveniente atender a ambos criterios.

Para César Castel, director de operaciones de Adecco Professional, «la elección debe ser tomada por la propia persona». Es cierto que son jóvenes y que muchos no tienen aún el grado de madurez suficiente para tomar una decisión tan trascendental. Por eso, Castel recomienda «hacer un sencillo ejercicio en el que el alumno defina su propio perfil. Desde la sinceridad, debe reflexionar sobre cuáles son sus competencias, si es introvertido o extrovertido, si se le dan bien los idiomas o qué materias le interesan más. A partir de ahí, dispone de un marco que le ayudará a definir qué le gusta y qué le conviene más». No obstante, este retrato íntimo del alumno debe completarse con información sobre las materias que se estudian, el enfoque y la aplicación de éstas en el puesto de trabajo. Información que puede obtener de su entorno familiar y, sobre todo, que le deben proporcionar en el instituto.

Cuando la vocación encamina al estudiante a carreras cuyas perspectivas de colocación son escasas o hay un exceso de licenciados, la baza es la especialización. «Si por ejemplo se estudia filosofía, se puede centrar en materias relacionadas con la diversidad cultural para posicionarse como asesor cultural», señala Calera.

En qué se fijan las empresas
La elección adecuada de la carrera es requisito necesario, pero no suficiente para abrirse un hueco en el mercado laboral. También es conveniente conocer qué es lo que buscan las organizaciones para, durante la etapa universitaria, cultivar esas habilidades que harán del recién licenciado el candidato ideal.

De sobra es conocido que el mundo empresarial acusa una inadecuación entre el actual mercado de trabajo competitivo y cambiante y la oferta formativa de los centros de estudios.

En este sentido, un informe de Randstad destaca que sea cual sea la titulación elegida, el profesional deberá contar con una serie de habilidades y competencias que le ayuden a desarrollar de forma más eficaz sus funciones y tareas. Entre ellas, señala la capacidad de gestión y organización y la alta polivalencia para poder adaptarse de forma rápida a los entornos cambiantes.
También es adecuado prestar atención a la parte personal. «Aquella que, aunque no esté directamente relacionada con el puesto, aporta gran información sobre su talento, como la capacidad de trabajar en equipo o el liderazgo», explica Mar Avendaño, executive advisor de Randstad Search & Selection, quien añade que «aquellas materias que ayuden a aumentar estas cualidades son también muy valoradas».

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