Sep
11
El impacto del «pensionazo»: sus ingresos pueden caer una media del 18%
El ministro de Trabajo ha avanzado una nueva vuelta de tuerca en la reforma de las pensiones. Se amplía el periodo de cálculo a 20 años de cotización. Los autónomos y las carreras con altibajos serán los más perjudicados.
¿Se ha preocupado por saber cuánto le quedará de pensión pública cuando se jubile? Tras el anuncio del retraso de la edad de jubilación a los 67 años, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha adelantado este verano que la próxima «vuelta de tuerca» puede ser la ampliación del periodo de cómputo a los últimos 20 años de cotización. «Será inevitable que el tiempo de cálculo se aumente a 20 años para garantizar en el futuro la sostenibilidad de la Seguridad Social», afirmó Corbacho en una entrevista a Catalunya Ràdio. La medida no ha sorprendido en el sector que señala que ya estaba apuntada en la propuesta de reforma del sistema de pensiones que presentó el Gobierno a principios de año.
Sin embargo, la noticias sí que ha causado efecto entre los autónomos y empresarios. Buena parte de las consultas que se recibieron en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) tras las declaraciones de Corbacho fueron de autónomos que estaban preocupados por los plazos en los que podría ponerse en marcha esta medida. Aunque no son los únicos afectados. Por eso los expertos recomiendan asesorarse y empezar cuanto antes un plan de jubilación privado.
Mermas entre el 17 y el 25%
Según el estudio actuarial realizado por AXA, los futuros pensionistas del régimen general de la Seguridad Social, si entrase en vigor la medida referida al alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años y se tomara en consideración 20 años en vez los actuales 15, podrían llegar a tener, a largo plazo, una merma media del 17 por ciento en su importe de pensión futura, llegando a percibir un importe de jubilación del 57 por ciento de su último salario.
En el caso de un trabajador que hoy tuviera 40 años con un salario bruto anual de 48.500 euros, con más de 35 años cotizados a los 67 años en el momento de su jubilación , pasaría de tener un importe de jubilación del 48 por ciento de su último salario, a un importe del 39 por ciento, lo que supone en este caso una merma del 18,87 por ciento, añade el informe de AXA.
En el caso de una persona que tuviera 40 años con un salario bruto anual de 13.957 euros, con más de 35 años cotizados a los 67 años en el momento de su jubilación, pasaría de tener un importe de jubilación del 90 por ciento de su último salario, a un importe del 74 por ciento, lo que supone en este caso una merma del 17,89 por ciento.
Un ejemplo extremo es aquel de un trabajador de 51 años que llegase a la jubilación con sólo 15 años cotizados al sistema y que tuviera hoy un salario de 21.883 euros, lo que le supondría una pensión de jubilación del 45,17 por ciento de su último salario. Sin embargo, en el nuevo sistema, en el que habría que acreditar 20 años de cotización a la jubilación, al no tenerlos, no tendría derecho a una pensión de jubilación del sistema contributivo, explica el informe de AXA.
Por el contrario, si ese trabajador acreditase los 20 años, pasaría de tener un importe de jubilación del 58,72 por ciento de su último salario, a un importe del 43,63 por ciento, lo que supone en este caso una merma del 25,69 por ciento. En definitiva, en el actual sistema acreditando 15 años, daría derecho a un importe del 45,17 por ciento, y en el posible nuevo sistema de 20 años, dará derecho a un 43,63 por ciento. Sin embargo, desde el Ministerio de Trabajo afirman que estos supuestos son puntuales y que es precipitado sacar conclusiones antes de que se conozca la ley, pues el ministro esbozó una posibilidad que debe aprobarse en el marco del Pacto de Toledo.
Autónomos, víctimas de la picaresca
Son los claramente, más perjudicados. Casi todos los autónomos esperan hasta los 50 años para elevar la base. De los 20 a los 50 aportan por la cotización mínima, porque saben que al final les saldrá la misma pensión, señalan los expertos del sector. De hecho, El autónomo puede adecuar su base de cotización durante su vida laboral. Existe una base mínima de 841,80 euros al mes y una máxima de 3.198 euros al mes.
A pesar de ello, las asociaciones y los sindicatos no han reaccionado tan violentamente a la nueva medida como cuando se anunció el retraso de la edad de jubilación. Decisión que ya nadie duda de que llevará a efecto y por la cual las centrales sindicales ya han convocado una huelga general. «El impacto no será tan grande porque las medidas no se aplican inmediatamente. Se realizan de forma gradual, como ocurrió cuando se amplió el periodo de cómputo de dos a ocho años y de diez a 15 años», afirma Luis María Sáez de Jaúregui, director de Vida, Ahorro y Productos Financieros de AXA.
Escaso impacto en historiales largos
Para los asalariados con una trayectoria de cotización homogénea, principalmente titulados superiores que inician su vida laboral en los niveles más altos de la escala, la medida apenas se dejará sentir en la cuantía de la pensión que se pueda percibir con 15 ó 20 años de cómputo. Incluso pueden salir beneficiados si en los últimos años de vida laboral, sus sueldos vienen a menos.
Para los empleados que mantienen una trayectoria laboral normal, cinco años más suponen una «pérdida casi irrelevante, de entre el 0,5 y 1,5 por ciento en el cómputo de la pensión, siempre que no hayan tenido saltos bruscos en la base de cotización por cambios de empleo», afirma Francisco Calvo, subdirector de Información Administrativa de la Seguridad Social (INSS) en Navarra.
En un principio, la ampliación del periodo de cotización a 20 años tendrá un efecto negativo, ya que normalmente los sueldos que se perciben antes de los últimos 15 años suelen ser inferiores. Promociones de categoría profesional, acumulación de trienios y otros beneficios de los convenios colectivos hacen que los salarios de los últimos años de vida laboral sean más altos. Pero esta realidad está cambiando.
La preferencia de las empresas por reducir plantilla con antigüedad y los despidos masivos que se han conocido en los últimos meses de crisis económica provocan que, cada vez en más ocasiones, los últimos sueldos del trabajador sean inferiores a los percibidos antes de los 50 años. En estos casos, la merma en los últimos salarios se compensa entre más años de cotización. Precisamente, este ejemplo fue el que esgrimió el ministro para justificar esta segunda medida de la reforma del sistema de pensiones de jubilación. El actual método penaliza mucho a los trabajadores que pierden el empleo en los últimos años de vida laboral: cuando se jubilan, perciben una pensión de mínimas, «aunque lleven 40 años cotizando», añadió.
Ampliación a toda la vida laboral
Con todo, los expertos del sector y los gabinetes de estudios coinciden en que la ampliación a 20 años del periodo de cotización para el cálculo de la base reguladora es más equitativa que el plazo actual de 15 años. «Al final, la reforma busca un consenso estructural a 50 años y en ese periodo veremos ciclos expansivos y ciclos recesivos de la economía», explica Sáez de Jaúregui.
Para este experto, las medidas van en la línea de las que se han tomado en Alemania, en Francia o en Suecia y no sería de extrañar que, en el futuro, el plazo de cotización para calcular la pensión abarque toda la vida laboral. «El Pacto de Toledo dice que hay que acentuar la contributividad del sistema. Lo lógico sería tener en cuenta toda la vida laboral a la hora de calcular la pensión», añade Francisco Calvo.
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