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El aplazamiento de la subida de los tipos pone en apuros el negocio de la banca
La recuperación económica va más lenta de lo previsto. Por este motivo, el BCE sólo ha retirado algunas de medidas que evitaron la depresión, como las subastas de liquidez a tipo fijo, pero no se ha decidido a tocar los tipos de interés. Esta prolongación en el tiempo de tipos bajos pone en aprieto los ingresos de la banca, aunque al tiempo da oxígeno a los posibles morosos.
¿Tipos altos o tipos bajos? De esta disyuntiva dependen los resultados de las entidades financieras para este año y los venideros, aunque la decisión está sólo en manos de la institución presidida por Jean Claude Trichet. La política del BCE se basa en mantener la inflación a raya, por lo que comenzará a incrementar el precio del dinero cuando considere que la recuperación es sólida, aunque no lo sea en todos los países de la Eurozona.
“Una subida de tipos tiene un efecto negativo a corto plazo, pero a la larga unos tipos altos son beneficiosos”, comentan en una entidad mediana cotizada. “Una rápida baja de tipos nos favorece a corto plazo, pero a la larga nos es perjudicial, ya que los bancos siempre preferimos tipos altos, que te dan mayor margen para jugar con los diferenciales”.
Esta fuente explica que las hipotecas se revisan de forma anual (en algunos casos la revisión se hace cada semestre). “Supón, entonces, que hoy revisas tu hipoteca al 1%, y el mes que viene los tipos suben al 3%. Pues obviamente al banco le perjudica a corto plazo, ya que durante ese año va a estar financiándote al 1%, cuando los tipos están al 3% y subiendo. A la inversa puedes hacer una cuenta similar”.
En 2009, los bancos se han aprovechado de la vertiginosa caída de tipos de interés para incrementar con fuerza los márgenes de intereses, ingresos que obtienen por prestar dinero y pedirlo prestado. Las entidades financieras bajaron mucho antes el tipo que pagaban por los depósitos que el que aplicaban a los préstamos, lo que les permitió compensar el incremento de las provisiones para los créditos morosos.
Pero la banca española tendrá totalmente ajustada su cartera de créditos al tipo oficial a mitad de este año, lo que minará los ingresos. Además, las dificultades que aún presentan los mercados de financiación y la retirada de las subastas de liquidez al tipo del 1% fijo del BCE ha encarecido el coste de los depósitos. Sólo hay que ver que algunas entidades están pagando más del 3% por el ahorro, cuando el Euribor a tres meses está en el 0,65%.
“En el momento actual, por un lado a la banca española le viene bien los tipos bajos por el tema de los impagos, pero lo que necesitan los bancos es que suban un poco los tipos para mejorar la rentabilidad”, explica Javier Bernat, analista de Caja Madrid. “A mitad de año se reprecia la cartera de créditos, y hay muchos pasivos que suben los tipos antes. Además, los bancos están haciendo ofertas muy agresivas en depósitos”.
“El margen de intereses fue una fuente de noticias negativas en la mayoría de los casos debido a los bajos tipos de interés y los débiles volúmenes”, comenta BPI en relación a los resultados del último trimestre de 2009. “Las carteras de deuda de los bancos españoles apoyan el comportamiento del margen de interés”, dice el banco, aunque “la contención de costes fue insuficiente para compensar el desafiante entorno por el lado de los ingresos”.
Esta pérdida de negocio que los bancos pueden sufrir en los próximos meses debido a los tipos bajos podría tener su contrapartida en la contención de los morosos. Las inmobiliarias se han beneficiado en 2009 de este escenario, ya que han pagado muchos menos intereses por la deuda. Pero si los tipos suben el coste financiero se encarece, por lo que si el mercado inmobiliario no mejora muchas compañías volverían a tener graves problemas.
No sólo las promotoras se verían afectadas por el encarecimiento del precio del dinero. También muchos particulares han podido salvar su hipoteca gracias a los bajos tipos. El propietario de una vivienda media (120.000 euros con una hipoteca a 25 años) se ha ahorrado este año 243 euros al mes en comparación con diciembre de 2007, mes en el que el Euribor a un año marcaba el 4,56%.
“Los bancos están encantados de que no le suban los tipos, de cara a España, con una economía muy endeudada, es mejor que no los toquen”, comenta un analista de banca que prefiere guardar privacidad. “En 2010, el efecto de la subida de tipos es negativo, pero si no suben los tipos en el medio plazo, los márgenes se seguirán estrechando”.
EL MERCADO CREE QUE NO SE TOCARÁN TIPOS EN 2010
El banco central dijo en su última reunión que la economía de la región crecerá este año un 0,8%, por debajo de las estimaciones anteriores, en tanto que elevó la previsión para 2011 hasta el 1,5%. La Asociación de Banca de Alemania (BDB) explicó que no prevé subidas de tipos en 2010 ante la inexistencia de riesgos inflacionarios, palabras que hay que tener en cuenta debido al peso de la locomotora europea en la política monetaria.
El Servicio de Estudios de La Caixa considera que “el conjunto de la eurozona necesitará, probablemente, que los tipos empiecen a subir entre finales de 2010 y principios de 2011, pero ello podría mermar el frágil proceso de recuperación de los países más rezagados”. De hecho, señala la caja catalana, “la tónica de recuperación a distintas velocidades ha sido confirmada por los datos de crecimiento del cuarto trimestre”.
Austin Hughes, del banco belga KBC, dijo que la recuperación de la economía de la región del euro ha sido débil, por lo que no espera que suba el precio del dinero antes de 2011. El BCE acumula diez meses con los tipos en el 1%, algo nunca visto en la corta historia de la divisa común. EE UU los tiene al 0%, aunque la previsión del mercado es que la Reserva Federal endurecerá las condiciones antes que el BCE.
Algunos expertos como Jennifer Mckeown, de Capital Economics, van más allá y creen que el regulador mantendrá los tipos en el 1% hasta finales de 2011. Marco Annunziata, de Unicredit, piensa que el BCE encarecerá el precio del dinero en el primer trimestre del año que viene, postura que comparte con Howard Archer, de IHS. Laurent Bilke, de Nomura, cree que Trichet puede tomar su primera decisión al respecto en octubre de este año una vez que se normalicen las subastas de liquidez.
“La disyuntiva en la que se encontrarán las instituciones comunitarias puede acabar siendo muy difícil”, señala La Caixa. “La receta existe y es sencilla técnicamente, pero compleja políticamente: mantener una política monetaria relativamente laxa y que aquellos países que lideren la recuperación aceleren la retirada de su política fiscal expansiva si su inflación repunta. De esta forma, no se dañaría la recuperación de los países más rezagados”.
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