Feb
16
Con la subida del Euríbor ¿se acuerda ahora de las hipotecas multidivisa?
Las hipotecas multidivisa tuvieron una época de auge antes de la crisis financiera. Coincidiendo con los niveles récord del Euríbor y los tipos de interés en la zona euro, que llegaron a superar el 5 y el 4% respectivamente, muchos hipotecados optaban por hipotecas en yenes o francos suizos.
Con la crisis financiera llegó la bajada de los tipos de interés hasta el 1% y un mínimo histórico del Euríbor, que tocó suelo en el 1,2%. Sin embargo, tras cuatro años de crisis, esta situación no se va a prolongar mucho más. Los mercados anticipan una subida del precio del dinero para el último trimestre del año. Y aunque el índice no ha llegado a niveles preocupantes, el Euríbor ha protagonizado un pequeño rally alcista en lo que llevamos de 2011, hasta situar su tasa mensual al 1,6%.
En este entorno una opción atractiva sería una hipoteca en yenes ya que el precio del dinero en el país del sol naciente está actualmente en el 0% y no hay perspectivas de que se vaya a mover al alza para los próximos años. Recordar que desde 2005 los tipos en Japón han estado por debajo del 0,5%.
¿Cómo funciona una hipoteca multidivisa?
Las hipotecas multidivisa son préstamos hipotecarios contratados en una o varias monedas extranjeras aprovechando los bajos tipos de interés o posibles devaluaciones de monedas. En este sentido, su evolución está ligada con la marcha de la economía del país de referencia y el cambio de su moneda con respecto a la de otros países. Por lo que es recomendable tener cierta cultura financiera.
En este caso, no están referenciadas al Euríbor, pero sí al libor del yen o al libor del franco suizo más el diferencial que tengamos contratado. En las hipotecas multidivisa, lo mismo que en las hipotecas tradicionales en euros, también hay que añadir un diferencial al índice de referencia.
Si finalmente optamos por este tipo de productos, debemos abrir una cuenta en nuestro banco con un capital suficiente para hacer frente a las letras en los meses siguientes. Nuestro banco cobrará la comisión por mantenimiento. Además, hay que estar atentos a la evolución económica del país para comprar cada cierto tiempo yenes, con lo cual, el banco también nos cobrará la operación. En este sentido, es interesante comprar yenes o francos suizos cuando tengamos cantidades importantes ahorradas, para evitar tener que pagar varias comisiones en el año.
Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com recuerda que “con un panorama favorable, las hipotecas en yenes japoneses, francos suizos e incluso dólares americanos o australianos, supone unas mensualidades muy cómodas. A veces se pactan condiciones flexibles para hacer aportes tanto en euros como en moneda extranjera. Para evitar riesgos se contratan seguros, pero su coste reduce las ventajas”.
¿Es rentable en estos momentos?
Contratar una hipoteca multidivisa puede ser muy rentable a largo plazo. Especialmente porque el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ha repetido en numerosas ocasiones que los tipos de interés está en un nivel anormalmente bajo y que el objetivo de la entidad es controlar la inflación. Los precios subieron en la euro zona al 2,4% en enero, cuatro décimas más que el objetivo de la institución.
Así, los analistas esperan que el BCE mueva el precio del dinero antes de que acabe el mandato Trichet, que finaliza en octubre. La subida sería de un cuarto de punto. Además, a medida que la recuperación europea retoma velocidad de crucero se seguirán produciendo subidas.
Por su parte, la economía japonesa se ha basado en tipos de interés bajos para favorecer las exportaciones de sus productos. Además, la crisis financiera internacional golpeó con fuerza al país nipón que se vio obligado a bajar los tipos de interés desde el 0,1% al 0% en octubre de 2010. Antes había rebajado del 0,3% al 0,1% en diciembre de 2008.
Todo ello provocará la revalorización del euro como moneda. Una moneda única europea fuerte permitirá que por un euro se puedan comprar más yenes que en la actualidad. En este sentido, habrá que estar muy atentos al tipo de cambio. Como ejemplo, el libor del yen a doce meses está en el 0,56%, frente al 1,7% diario que ha marcado el Euríbor.
En cuanto al riesgo que se corre al manejar una hipoteca en otra divisa se puede reducir mediante la contratación de seguros de cambio, que tiene como objetivo eliminar las posibles alteraciones adversas de las divisas.
Alemany recuerda que “el gran inconveniente de este préstamo hipotecario es la inestabilidad de los mercados ajenos a la zona euro, un aspecto que puede hacer que el ajuste de divisas resulte perjudicial para la cuota, incrementando la deuda en el momento que se produzcan revalorizaciones. En este sentido, ni las propias entidades suelen hacer ofertas vinculantes de este tipo de hipotecas porque en un mes la deuda pendiente puede variar considerablemente”.
En la actualidad, quedan ya pocas hipotecas multidivisas. El director de pisos.com recuerda que con la crisis financiera “muchas personas decidieron optar por la hipoteca multidivisa hace unos años, pero con el tiempo vieron como su cuota subió e incluso se les llegó a aplicar la cláusula de compensación. Las condiciones de esta hipoteca pueden mejorarse, pero hay que anticiparse a situaciones incómodas y cambiar la deuda de divisa extranjera a euros a tiempo. Existe el pensamiento generalizado de que una hipoteca multidivisa puede mantenerse en la moneda extranjera durante todo el plazo de amortización y esto es un error”.
Fiscalmente, el hecho de hacer una hipoteca en divisas no afecta para nada a la relaciones con Hacienda y por tanto, se podrá desgravar en las mismas condiciones que con una hipoteca contratada en euros. Se podrá incluir en la desgravación tanto el capital como los intereses y todas las comisiones y gastos notariales y de Registro.
Por su parte, HelpmyCash cree que el mejor momento para apostar por una hipoteca multidivisa es cuando “el Euribor está alto, por encima de otros índices de referencia”. “Lo mejor es prevenir y, al abrir la hipoteca, hacer cálculos de qué cuota pagaríamos con un Euribor del 5% como el que teníamos hace solo 2 años, para asegurarnos de que podríamos seguir pagando a pesar de futuras oscilaciones de mercado”.
Qué alternativas tenemos
Para Alemany, “antes de recurrir a una multidivisa, hay que mirar bien las hipotecas tradicionales. El plazo fijo por ahora hay que descartarlo porque las entidades todavía proponen un tipo muy por encima del Euríbor actual. En cuanto a las personas que ya están hipotecadas, el primer movimiento debe ser intentar renegociar con su entidad actual las condiciones del préstamo hipotecario”.
En este sentido, es posible que bancos y cajas se muestren más abiertos ante otras vinculaciones antes de tocar el diferencial. Además, ante un posible caso de morosidad, suele imponerse el diálogo con el fin de alcanzar una solución temporal que dé margen al hipotecado a mejorar su situación económica.
Desde HelpMyCash.com no recomiendan este tipo de productos “dado que el cliente corre con un doble riesgo: la oscilación del índice de referencia de la hipoteca y la oscilación de la divisa al cambio. En el caso de los yenes, por ejemplo, mucha gente que no podía permitirse una hipoteca convencional en plena burbuja inmobiliaria abrió hipotecas en esta moneda, sin saber que en 2008 empezaría a revalorizarse hasta en un 50%, con lo cual la operación dejaba de salirles a cuenta”.
[Via Finanzas]
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