Inversión
Sep
22
La OCDE rebaja sus perspectivas para 2014 y 2015 y advierte sobre la eurozona #BuscoPisoCasa #eurozona
El organismo estima que el PIB de la zona euro aumentará menos de lo previsto
La OCDE revisó hoy a la baja sus perspectivas de crecimiento económico para sus grandes países y señaló que la zona euro no sólo sigue siendo la oveja negra de la recuperación, sino que hay un riesgo de deflación que podría perpetuar esa situación e incluso agravar la crisis de la deuda.
En su informe interino de Perspectivas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro aumentará este año un 0,8%, lo que significa cuatro décimas menos de lo que había calculado en mayo, y un 1,1% en 2015, seis décimas menos.
También corrige a la baja sus expectativas para Estados Unidos, aunque considera que su expansión -tras los efectos negativos de un invierno particularmente rudo a comienzos de 2014- va por buen camino: 2,1% este año en lugar del 2,6% avanzado en mayo y 3,1% en 2015 en lugar del 3,5%.
El Reino Unido es uno de los países que sale mejor parados, ya que su PIB debería progresar un 3,1% este ejercicio, sólo una décima menos de lo anticipado, y un 2,8% en 2015, una décima mejor que la cifra aventurada en mayo.
En Japón la actividad aumentará un 0,9% en 2014 (tres décimas menos) y un 1,1% en 2015 (dos décimas menos).
Dentro de la eurozona, la OCDE sólo da cifras de los tres mayores países y entre ellos el mejor comportamiento se espera en Alemania, aunque es menos favorable que el calculado hace cuatro meses: un 1,5% este año (cuatro décimas menos) y otro tanto el próximo (seis décimas menos).
Francia se tendrá que conformar con un 0,4% en 2014 (cinco décimas menos) y un 1% en 2015 (cinco décimas menos), mientras que Italia seguirá este año con una recesión del 0,4% (nueve décimas peor) y apenas recuperará un 0,1% el siguiente (un punto mejor).
El conocido como el club de los países desarrollados destaca como el mayor riesgo la posibilidad de que en la eurozona la inflación siga a una tasa muy baja que intensifique la debilidad de la demanda.
La organización, que toma como referencia lo que ocurrió en Japón en los años 1990, advierte de que con la actual situación de unos precios próximos al estancamiento hay riesgo de caer en la deflación.
La OCDE destaca que el mercado del empleo se está recuperando con lentitud globalmente y que ahí las diferencias entre sus países miembros también son marcadas. En la eurozona la tasa de desempleo apenas acaba de empezar a bajar frente a los picos que alcanzó en el punto álgido de la crisis, mientras que en Estados Unidos y el Reino Unido la creación de empleo se está produciendo a un ritmo «sólido», y en Japón se ha vuelto a niveles de paro equivalentes a los de antes del choque de 2008.
Los autores del estudio señalan que uno de los signos de que las condiciones del mercado laboral no han mejorado de forma significativa es que el crecimiento de los salarios es muy débil en muchos países, algo que ha permitido ganar competitividad en ciertos miembros de la zona euro, pero que ahora está frenando la recuperación del consumo interno.
La OCDE también incluye previsiones para las grandes economías emergentes, que no han cambiado para China, que debería crecer un 7,4% este año y un 7,3% el que viene.
Para Brasil, sin embargo, recuerda que cayó en recesión en la primera mitad de este ejercicio y sólo espera un alza de su PIB del 0,3% en el conjunto de 2014 (1,5 puntos menos de lo que había anunciado en mayo) y una recuperación del 1,4% en 2015 (ocho décimas menos).
La organización considera que sobre la economía brasileña pesan las incertidumbres políticas tras las inminentes elecciones presidenciales y también la necesidad de medidas en el terreno monetario (reducir el objetivo de inflación) y en el fiscal (una regla sobre el gasto público).
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Sep
21
Pensar en mañana para actuar hoy #BuscoPisoCasa #nuestrofuturo
Hoy la depreciación del bolívar venezolano, la lira turca o el peso argentino; la inestabilidad en Ucrania, Magreb y Oriente Medio o los cambios legislativos en China impactan de forma muy significativa sobre las cuentas de resultados de las empresas españolas. En los próximos años esta tendencia se reforzará con un entorno internacional marcado por la incertidumbre, un modelo de gobernanza global en crisis y un proceso de integración europea seriamente cuestionado. Las compañías españolas tendrán que operar de forma paulatina en un entorno geopolítico más complejo para la iniciativa privada y afrontar mayores riesgos regulatorios.
Las empresas deben reflexionar a largo plazo sin dejarse llevar por la coyuntura o los intereses que marcan el día a día. En un contexto cambiante y complejo marcado por las transformaciones sociales, las novedades tecnológicas y los giros geopolíticos, es necesario dotarse de una visión estratégica y global de los desafíos a los que se enfrentan y adoptar las estrategias más adecuadas.
Durante las dos próximas décadas veremos consolidarse fenómenos como la creciente movilidad del talento, la concentración de la innovación en hubs, la revolución energética de la mano del fracking, el desplazamiento del eje económico al Pacífico, el auge de las clases medias emergentes o el impacto de la tecnología sobre las estructuras sociales.

En 2030 la economía española será más dependiente del exterior y tendrá que afrontar una competencia mucho mayor. Las empresas españolas deben saber aprovechar las oportunidades y neutralizar las amenazas que traerá este nuevo contexto global. ¿Orientan la inversión hacia áreas en crecimiento? ¿Están dispuestas para los cambios en los esquemas de demanda y de precios que suponen la irrupción de las nuevas clases medias emergentes? ¿Están bien posicionadas para participar en cadenas de producción globales? ¿Son capaces de atraer talento? ¿Invierten en big data y ciberseguridad? ¿Cuentan con gobiernos corporativos multiculturales acordes con los mercados en lo que operan?
No son preguntas baladíes. Un buen posicionamiento en zonas de alto ritmo de urbanización, como India y África, será clave para las constructoras e ingenierías. Las empresas manufactureras europeas serán menos competitivas frente a las estadounidenses que gozan de un coste energético mucho menor, situación que podría agravarse con la firma del Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (TTIP) entre la UE y EE UU.
Por otra parte, las empresas capaces de satisfacer la demanda de los grupos sociales pujantes como las clases medias en las economías emergentes gozarán de grandes oportunidades durante los próximos veinte años. En la misma línea, la de los mayores de 65 años será una franja de población cada vez más numerosa, que gozará de mejor salud y cuyas necesidades serán cada vez más exigentes y sofisticadas. La composición de los hogares será cada vez más variada también en los países menos desarrollados. Esto supone la creación de nuevas oportunidades para las empresas que adapten sus productos a las necesidades de solteros, divorciados, familias monoparentales o parejas homosexuales.
Las empresas deben reflexionar sobre el futuro para formular respuestas eficaces a estos problemas. Sólo así lograrán anticiparse y gestionar los riesgos geopolíticos, asegurando su supervivencia y el éxito a largo plazo. Mirar al mañana es la mejor forma de acertar hoy.
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Jun
26
¿En qué consiste el plan Ahorro 5? Una cuenta ahorro cuyos intereses no pagarán a Hacienda @BuscoPisoCasa #ahorro_BuscoPisoCasa
Una nueva fórmula para ahorrar a medio plazo. En esencia, esa es la filosofía del que ha sido bautizado como plan Ahorro 5 incluido en el anteproyecto de ley de la reforma fiscal detallada el lunes por el Gobierno, que no deja de ser una cuenta de ahorro (que también podrá adoptar la forma de seguro), donde el ahorrador podrá realizar aportaciones de 5.000 euros anuales que no podrán ser retiradas hasta cinco años después.
La gracia es que, a cambio, los intereses generados gozarán de exención fiscal. Sin embargo, lo que a priori es una fórmula positiva, aún dista mucho de la demanda de la industria de crear una cuenta jubilación, donde el ahorrador pueda incluir todo tipo de activos financieros para completar la pensión pública sin que tribute hasta su retirada, como ya ocurre en países como EEUU o Inglaterra.
Precisamente, esa es la primera pega que el sector ve en el plan Ahorro 5, su duración. El hecho de que el vencimiento esté determinado y sea de cinco años impide que se considere como un instrumento de ahorro de largo plazo. «Se trata de un producto que nada tiene que ver con la jubilación y que lo único a lo que obliga es a invertir en un determinado tipo de producto», explica Francisco Marín, de EFPA.
Aunque bancos y aseguradoras no podrán empezar a comercializar este nuevo vehículo de ahorro hasta el próximo 1 de enero de 2015, la maquinaria entre las entidades financieras ya está puesta en marcha. Y en sus estructuras, que tendrán que garantizar el 85% de la inversión -lo que significa que existe riesgo de perder un 15%-, podrán incluirse tanto activos de renta variable como de renta fija. Es decir, que habrá planes de Ahorro para todos los gustos.
No obstante, «para aquellos que no quieran asumir ningún riesgo será difícil ofrecerles una rentabilidad por encima del 1 %, aunque sea libre de impuesto», explica Fernando Luque, editor senior de Morningstar. A ello habrá que añadir el papel que jugarán las comisiones, que podrían mermar aún más el atractivo de los futuros planes de ahorro. «Habrá que estar muy atento tanto a las comisiones como a los gastos que soporten, ya que la banca y las aseguradoras aprovecharán esa ventaja fiscal que ofrece el producto para ser muy duros con el tema de las comisiones», añade Marín.
Hacia la cuenta jubilación…
Es por ello que aunque este nuevo instrumento busque incentivar el ahorro a medio plazo, en realidad no introduce las recomendaciones hechas con anterioridad por el Comité de Expertos para solucionar el problema del ahorro de cara a la jubilación. La industria de la inversión en nuestro país planteó crear la cuenta jubilación. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, decidió posponer este instrumento para no desviar el objetivo de déficit.
A cambio, la reforma fiscal ha traído el plan Ahorro 5. Y, aunque es cierto que adoptará la forma de los instrumentos que acaparan la mayor parte de los 1,8 billones que las familias destinaron al ahorro en 2013, que se reparte entre depósitos -cerca del 47%- y los seguros -un 9%-, también lo es que no solucionará el problema del ahorro para la jubilación. Y es que en los países de la OCDE, las pensiones cubren algo más de la mitad del salario de los trabajadores, por lo que es imprescindible contar con una renta que complemente la pensión para asegurar un óptimo nivel de vida.
De hecho, la reforma fiscal no solo perjudica a los ahorradores que quieran aportar a su plan de pensiones más de 8.000 euros al año, pues de hacerlo tendrán que tributar por ello, sino que tampoco se podrá rescatar el capital o parte de él una vez pasados diez años.
Con estas medidas se desoyen casi todas las propuestas lanzadas desde la publicación digital de elEconomista, Inversión a Fondo, haciéndose eco de lo que reclamaban los expertos de cara a la reforma fiscal. En ellas, se pedía dotar a los planes de pensiones de mayor atractivo fiscal, hacer líquida al menos una parte de las aportaciones a los planes de pensiones y beneficios fiscales para las personas que quisieran hacer mayores aportaciones para su futura pensión. Todo lo contrario de lo que ha anunciado el Gobierno en su reforma.
Para optimizar este mercado, los expertos también reivindicaban que se flexibilizase el acceso de gestoras internacionales al mercado español de planes de pensiones, incentivos para quienes retrasen su edad de jubilación o que se prohibiesen las bonificaciones en especie al contratar un plan de pensiones.
[Via El Economista]
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Jun
20
Argentina considera «imposible» realizar el próximo pago de la deuda @BuscoPisoCasa #deudaArgentina_Buscopisocasa
El Gobierno de Argentina ha asegurado que el levantamiento de la medida cautelar que evitaba que el país tuviera que pagar unos 1.330 millones de dólares (980 millones de euros) a varios fondos de cobertura, conocidos en el país latinoamericano como «fondos buitre», impide el próximo pago de la deuda a los acreedores, previsto para el 30 de junio.
A través de un comunicado, el Ministerio de Economía detalla que la resolución, dictada por la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York, «imposibilita el pago en Nueva York del próximo vencimiento de la deuda reestructurada y muestra la inexistencia de voluntad de negociación en condiciones distintas a las obtenidas en la sentencia dictada por el juez Griesa».
Esta medida, que hace efectivo el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos del pasado martes, «empuja a Argentina al default -suspensión de pagos-«, tal y como ya advirtió el ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, que ha denunciado que «quieren tirar abajo la reestructuración de la deuda argentina».
«Argentina lamenta la decisión adoptada en el día de la fecha por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de los Estados Unidos que deja sin efecto la suspensión (stay) de las medidas cautelares pari passu dictadas por Griesa, en el marco de la sentencia en favor de los «fondos buitre»», apunta la nota del Ministerio.
Este texto se ha dado a conocer horas después de que representantes argentinos y de los fondos buitre se hayan reunido en Nueva York. Sin embargo, el Gobierno argentino insiste en que este anuncio «muestra la inexistencia de voluntad de negociación» y advierte de que «imposibilita el pago del próximo vencimiento de la deuda» contraída por Argentina.
El Ministerio de Economía explica que Argentina no podrá pagar los cupones de deuda en cumplimiento a sus acreedores reestructurados «a menos que, en simultáneo, pague la totalidad de lo reclamado por los «fondos buitre»», una cifra que según cálculos del propio Ministerio ascendería a unos 15.000 millones.
Cruce de acusaciones
El juez Thomas Griesa, que fue quien dictó el fallo que condena a Argentina a pagar a los «fondos buitre» y que preside los encuentros entre ambos bandos, considera una «ofensa» las palabras de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y advierte de que suponen «un problema» para una posible negociación.
Fernández de Kirchner fue la primera en reaccionar a la decisión del Tribunal estadounidense, que tachó de «extorsión». «Argentina tiene voluntad de negociación, pero lo que no tiene es por qué ser sometida a semejante extorsión», sentenció la mandataria en un mensaje emitido a través de la cadena nacional de televisión.
«Realmente no me da confianza de un compromiso de buena fe para pagar todas las obligaciones de la Argentina», ha apuntado Griesa sobre las declaraciones de la presidenta, además de insistir en que pueden suponer «un problema» para lograr un acuerdo con los holdouts que evite una situación de default.
El fallo del tribunal
Con su decisión, el Supremo estadounidense refuerza la validez del dictamen de un tribunal inferior por el que se prohibía a Argentina realizar cualquier pago de su deuda reestructurada si no se abonaban también las cantidades adeudadas a los tenedores de bonos que no aceptaron el canje propuesto en 2001.
En noviembre de 2012, la Corte Federal de Nueva York dictaminó la obligación de Argentina de abonar los 1.330 millones de dólares que adeuda a los ‘hedge funds’ que rehusaron reestructurar sus bonos argentinos en cartera tras la quiebra del país austral en 2001.
«Argentina tiene que pagarle a los demandantes el 100% de esos 1.330 millones al mismo tiempo o antes de que les pague a los tenedores de bonos reestructurados», indicó el juez federal Thomas Griesa en su sentencia de noviembre de 2012.
Argentina incumplió en 2001 las obligaciones del servicio de deuda por importe de 95.000 millones de dólares (69.853 millones de euros). Posteriormente, en 2005, el país ofreció a sus acreedores un canje por bonos de valor inferior, oferta que repitió en 2010. Argentina logró con estas propuestas acuerdos que cubrían el 92% de su deuda.
No obstante, algunos inversores, incluyendo NML Capital, rechazaron ese acuerdo y exigieron al país austral el pago íntegro de la deuda, tras lo que fueron llamados «buitres» por las autoridades argentinas, ya que estos fondos habían comprado los bonos con descuento ante la posibilidad de impago del país.
[Via El Economista]
Abr
16
El sector de la construcción reclama inversiones de 7.000 millones hasta el 2016 @BuscoPisoCasa #BuscoPisoCasa_News
Patronales y sindicatos plantean un manifiesto para que las Administraciones lleven a cabo las infraestructuras necesarias
El sector de la construcción de Catalunya reclama a las Administraciones públicas inversiones de más 7.000 millones de euros entre el 2014 y el 2016 y una revisión legal del modelo productivo para conseguir la recuperación de una de las actividades más deprimidas durante la crisis económica por el estallido de la burbuja del ladrillo y el estrangulamiento de las inversiones en infraestructuras por parte de las administraciones.
Cerca de una veintena de asociaciones, gremios, federaciones del sector y sindicatos han presentado hoy un manifiesto conjunto en el que se pide la reactivación de todas las obras de infraestructuras y equipamientos, «paradas y no rescindidas» que cumplen las ratios de alto retorno económico o social por parte de todas las administraciones.
Piden, asimismo, un plan de choque para la reforma y rehabilitación de viviendas. Francesc Boixadós, presidente de la Cambra Oficial de Contratistas de Obras de Catalunya (CCOC), ha recordado hoy, durante la presentación del manifiesto, que en cuatro años la actividad del sector ha caído el 66% y que en el 2014 se espera una descenso adicional del 6%. «Hay que concienciar a las administraciones de que sin el sector de la construcción no se podrá salir de la crisis». Asimismo, ha recordado que las necesidades de infraestructuras no están cubiertas en Catalunya. «Queda mucho por hacer y pedimos que se haga con criterios técnicos y no políticos», ha señalado.
Boixados ha comparecido ante las empresas del sector en la presentación del manifiesto con el presidente del Gremi de Constructors d’Obres de Barcelona, Joaquín Osorio, y los representantes de CCOO y UGT, Alfredo Cabeza y José García, quienes han insistido en la necesidad de cambiar el modelo productivo desde la legislación, con el objetivo de establecer un marco impositivo más favorable –con un IVA reducido– que impida el intrusismo en el sector, en el que la mayor parte de las obras de rehabilitación se realizan en negro.
[Via El periódico]
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Abr
10
Cómo afectaría la deflación a mis ahorros @BuscoPisoCasa #BuscoPisoCasa_News
Los expertos creen que esta situación favorece solo a los ahorradores más conservadores.
La larga crisis económica supone para los inversores una carrera de obstáculos que parece no tener fin. Siempre que el panorama se empieza a despejar surge un nuevo nubarrón en el horizonte. En la actualidad la nueva prueba para los ahorradores lleva aparejada una dificultad adicional puesto que se deben de enfrentar a algo totalmente inédito para la mayoría. Se trata de la amenaza de la deflación. Este escenario –definido como una bajada general en el nivel de precios de bienes y servicios y que se traduciría en una tasa de inflación negativa- todavía no se ha producido, pero la tendencia avanza inexorablemente hacia él. En los últimos meses España y otros países europeos están sufriendo un acusado proceso desinflacionista, con un índice de precios todavía positivo pero en niveles anormalmente bajos. ¿Cómo afectaría la deflación a mis ahorros y a los activos en los que invierto? A continuación diferentes expertos tratan de explicarlo.
«La deflación en sí misma no es mala, limpia excesos del pasado. El problema es cuando este fenómeno se prolonga en el tiempo», explica Víctor Alvargonzález, director de análisis de Tressis, entidad dedicada al asesoramiento financiero. «El mensaje principal es que tasas de precios negativas son buenas para el ahorrador con un perfil más conservador y malas para aquellos que están dispuestos a asumir mayores niveles de riesgo en sus inversiones», según Alvargonzález.
Este experto subraya que los ahorradores deben de tener en cuenta el concepto de rentabilidad real, es decir, la ganancia que se tiene tras descontar el aumento del IPC. «Si las tasas de inflación fuesen negativas, aquellos ahorradores con un producto que les rentase un 2,8% tendrían realmente ese rédito más la pérdida de poder adquisitivo de la economía por la caída de los precios». En este contexto, Alvargonzález cree que es clave que los ahorradores adquieran productos que les garanticen una rentabilidad. «Las personas que sea capaz de fijar a su dinero una rentabilidad, bien mediante la compra de un seguro de ahorro, o bien a través de la compra de deuda pública o de un fondo conservador, será la que mejor lo haga en un entorno deflacionista».
¿Y qué pasa con los inversores en Bolsa? El experto de Tressis cree que la desinflación o la deflación, a corto y medio plazo, son buenas para la renta variable porque obligarían al Banco Central Europeo a usar todas las herramientas que están en su mano para lograr la estabilidad de precios. «Y ya hemos visto en EE UU con qué subidas han respondido las acciones de las compañías estadounidenses a la terapia de choque aplicada por la Reserva Federal, que ha inundado de liquidez el mercado». Si la deflación se perpetuase en el tiempo, en cambio, las Bolsas lo pagarían caro. «El mejor referente para saber cómo reaccionan los mercados con una deflación que se enquista es Japón. Se produciría un estancamiento económico porque las decisiones de consumo se retrasarían –mañana se puede comprar más barato que hoy-, los ingresos de las compañías se resentirían y éstas responderían con bajadas de sueldos, que a su vez se traducirían en un menor consumo… Todo un círculo vicioso», concluye Alvargonzález.
Por su parte, Belén Alarcón, socia de planificación financiera de Abante Asesores, destaca que los periodos asociados a caídas en los precios suelen convivir con entornos de tipos de interés muy bajos, puesto que los bancos centrales quieren estimular el consumo, y con ello los precios, con el dinero barato. «Por lo tanto, los ahorradores deben saber que habrá que asumir algo más de riesgo que el habitual puesto que los activos conservadores por excelencia, con unos tipos oficiales próximos a cero, apenas remuneran nada».
María Díaz-Bajo, directora de estrategia de productos de ATL Capital, publicó recientemente una entrada en su blog acerca de cómo afectaría a los activos en los que invierto un periodo deflacionista. En su post, esta experta explica que la deflación beneficia a los ahorradores y prestamistas y perjudica a los endeudados, «ya que el valor del dinero y el de la deuda son cada vez mayores».
Si en general la inflación, explica Díaz-Bajo, perjudica a los que mantienen liquidez y bonos nominales y beneficia a los inversores de riesgo (materias primas en general, mercado inmobiliario y las mayoría de los sectores en Bolsa), por el contrario, «la deflación beneficia a aquellos que mantenga liquidez, bonos nominales y algunos sectores bursátiles, y perjudicaría a los que tienen bienes inmobiliarios y determinas materias primas».
La experta de ATL Capital destaca que una deflación profunda suele crear aversión al riesgo: si el retorno ajustado por el riesgo de los activos es negativo, los inversores y compradores atesorarán liquidez en lugar de invertir su dinero.
Los dos casos más conocidos de deflación prolongada en la historia de la economía son la Gran Depresión estadounidense y Japón. En el caso del país asiático, a finales de los años 80 del pasado siglo, y principios de los 90, explotó una gran burbuja inmobiliaria-hipotecaria que llevó a que los precios de los activos se colapsaran. El índice bursátil japonés, el Nikkei 225, había alcanzado su nivel más alto el 29 de diciembre de 1989 llegando a casi 39.000 puntos. Con el estallido de la burbuja, la Bolsa nipona retrocedió más de un 60% y en la actualidad se encuentra por debajo de los 15.000 puntos. Por otro lado, los precios de los activos inmobiliarios cayeron un 70% entre 1990 y 2002.
«La deflación en Japón ha estancado su economía durante varios años y el país sufre tasas de endeudamiento muy elevadas, superiores al 200% de su PIB. Viendo el caso de Japón, no me extraña que haya miedo a la deflación», concluye Díaz-Bajo.
[Via El Pais]
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Mar
22
España, principal destino inversor @BuscoPisoCasa #BuscoPisoCasa_News
Se alza como el país que más inversión extranjera recibió en 2013 tras Alemania.
El retorno de la confianza en la banca y el sector inmobiliario elevan el gasto un 8,8%.
En 2013, y mientras la economía seguía en recesión, la inversión extranjera en España registró el cuarto mejor dato desde 2000, convirtiendo a nuestro país en el segundo receptor de los miembros de la OCDE, sólo por detrás de Alemania. En el agregado desde el inicio de la crisis, únicamente EEUU nos supera.
En concreto, la «inversión extranjera productiva», que no tiene en cuenta a las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVE), compra de deuda o préstamos, se disparó hasta los 15.812 millones, un 8,8% más que en 2012. Además, la inversión neta total (descontadas las desinversiones) dio un vuelco significativo, dejando atrás un saldo negativo de 3.091 millones para cerrar con uno positivo de 15.398, un 600% más.
La serie histórica muestra una gran volatilidad, pero el cambio en el ejercicio es importante y para el Gobierno ratifica la vuelta de la confianza. El mejor ejemplo son las desinversiones, que cayeron nada menos que un 82%. Si en 2012 la salida de capitales superó los 22.700 millones, en 2013 únicamente se fueron 4.085.
Por sectores, la inversión extranjera en España en 2013 se concentró sobre todo en cuatro sectores: actividades financieras y de seguros (3.140 millones), industria manufacturera (2.641) actividades inmobiliarias (1.787 millones) y construcción (1.437 millones, con un crecimiento de un 21,7% interanual). «En total, estos cuatro sectores recibieron el 57% del total de la inversión bruta (9.005 millones de euros)».
Si se rastrea en cambio el destino, la Comunidad de Madrid, con 8.635 millones de euros, fue de lejos la primera receptora de dinero. Concretamente, el 54% del total, y 5.000 millones más que su inmediada perseguidora, Cataluña. Sin embargo, el propio secretario de Estado advirtió que los datos son muy volátiles y que existe un notable efecto sede. Es decir, que el Registro tiene en cuenta dónde se halla la sede social de la empresa. Así, por ejemplo, si una empresa con sede en la capital recibió 100 millones de euros, pero los usó para proyectos en cualquier otra región, el dinero aparece igualmente imputado a Madrid.
Además, la tendencia es dispar. Madrid tiene más, pero la inversión brutal retrocedió un 7,1% respecto a 2012, mientras que en Cataluña aumentó un 31%, desde 2.669 millones hasta 3.511. Madrid, respecto a 2011, ha visto reducida la cantidad a la mitad, desde los 17.161 que se lograron entonces.
Los números más llamativos aparecen, sin embargo, cuando se desglosa el dinero que llega por país de origen. La primera sorpresa es que la clasificación presentada por García-Legaz la lidera Holanda, con 2.390 millones de inversión bruta. Pero es que justo después, el país que más invierte en España es… España. En ambos casos se debe a motivos fiscales, pues la interposición de una sociedad holandesa consigue importantes ahorros en la tributación de las inversiones gracias a sus convenios para evitar la doble imposición.
Así, es dinero bien de las filiales de las empresas españolas (en Luxemburgo, Holanda u otros países) en lo que se conoce como round trip o inversión circular (esto es, procedente del exterior cuyo titular último es un residente en España); o por las multinacionales internacionales que utilizan a Holanda como plataforma.
El efecto se ve de forma más clara con los datos de inversión por «país de origen inmediato». Holanda pasa entonces de 2.239 millones de inversión bruta a 3.433. Justo detrás de Luxemburgo, que lidera la clasificación con 3.719 millones en 2013. Como precisa el propio Ministerio en el informe, «como corresponde a su papel de tránsito del capital internacional», ambas suman el 45% del total.
Comercio considera que «la clasificación con mayor significado económico es, sin duda, la de país de origen último al que pertenece el inversor», puesto que «usando o no en ocasiones una sociedad instrumental en un país de tránsito, es el propietario real de la inversión que tiene como destino final a España».
[Via El Mundo]
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