Feb
24
Caixa Girona amenaza con salirse de la segunda fusión de cajas catalanas
Caixa Girona no encuentra su sitio en la reordenación de las cajas de ahorros catalanas. Hace unos meses abandonó el proyecto de fusión con Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa, y ahora amenaza con salirse de la segunda operación de esa comunidad, la que en teoría debe unirla a Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu, según fuentes conocedoras del proceso. Las razones son similares en ambos casos: su escaso peso en la estructura resultante y la falta de acomodo para sus máximos dirigentes.
«Caixa Sabadell y Terrassa han alcanzado un acuerdo muy amistoso por el que se reparten prácticamente todo el poder. Manlleu no dice nada porque es muy pequeña y sabe que en ninguna fusión va a pintar nada, pero tampoco puede seguir en solitario. Pero Girona sí aspira a tener una cuota mayor de poder, y como las otras dos no se la dan, ha amenazado con salirse», explica una de las fuentes consultadas. Caixa Girona no respondió a las llamadas de El Confidencial.
Este malestar ya fue expresado hace unos días por Enric Vilert, el presidente de la Diputación de Girona (organismo que controla la caja), quien dijo abiertamente que no le gustaba el proceso de fusión en marcha por la poca representatividad de su territorio: «Yo sería partidario de renegociar el pacto, aunque sea difícil. Cambiar el protocolo de fusión de las cuatro cajas, que no es cambiar sólo la opinión de Caixa Girona, sino hablarlo entre todos. Y que tengamos en Girona la sensación de que ésta es la mejor operación que hemos podido hacer o la única».
Aparte del peso de cada caja en la estructura, el principal obstáculo -como en todas las fusiones en marcha- es el de las personas. En el caso de Caixa Girona, tanto el presidente, Manel Serra, como el director general, Jordi Blanch, llevan menos de un año en el cargo. «Apenas les ha dado tiempo a disfrutar del sillón y si se fusionan lo tendrían que abandonar ya, así que es lógico que se resistan», asegura otra de las fuentes, que añade que el que tiene aspiraciones de ocupar un cargo importante en el nuevo organigrama es Blanch, puesto que la presidencia nunca sería para Girona.
Demasiado tarde para echarse atrás
Ahora bien, del dicho al hecho hay mucho trecho: una cosa es protestar y amenazar con salirse del proceso, y otra muy distinta es hacerlo. «La fusión está demasiado avanzada para salirse, si incluso ya le han pedido dinero al FROB (500 millones)», opina una de las fuentes citadas. Además, la caja gerundense tampoco tiene muchas alternativas: sumarse a la tercera fusión catalana en marcha, la de Laietana y Penedès -mucho más retrasada y con muchas dudas sobre si finalmente saldrá adelante-, entrar en un SIP -opción que no gusta ni al Banco de España ni a la Generalitat- o seguir en solitario.
Esta última opción parece poco viable por las limitaciones de su tamaño a la hora de salir a financiarse a los mercados. Según un experto en el sector de cajas, hoy por hoy Caixa Girona no tiene problemas tan graves como los de otras entidades en proceso de fusión -es decir, no necesita fusionarse con urgencia-, pero es muy vulnerable a un deterioro adicional del ladrillo: «Si le quiebran un par de inmobiliarias con las que tiene importantes créditos, puede pasarlo mal», concluye este experto.
Para tratar de acallar este malestar y dar una imagen de unidad y normalidad, las cuatro cajas presentaron la semana pasada el nombre de la entidad fusionada, Unnim, y su nuevo logotipo. Dentro de un mensaje optimista en el que se autoproclaman «una fusión modélica», el director general de Manlleu, Dídac Herrero, llegó a decir que podían devolver las ayudas del FROB en tres años si las cosas van bien.
¿Cómo se devolverán las ayudas?
En cambio, el presidente de la Diputación de Girona tiene los pies más en la tierra y pone en duda la propia viabilidad de la fusión: «Los resultados de 2008 del conjunto de las cuatro cajas fueron 123millones, y si debemos 500 millones de euros, al 7,70%, hemos de pagar38 millones de intereses, con lo que el primer año hay que devolver 138millones de euros, y ya de entrada, con los resultados de 2008 ya nocubrimos, con lo que todo esto hace dudar de la viabilidad». La situación es más grave si tomamos las cuentas de 2009, con fuertes caídas del beneficio en el conjunto del sector.
La lentitud del FROB es otro de los grandes obstáculos con que se ha encontrado esta operación, ya que las cuatro cajas tuvieron que aplazar sus asambleas previstas para el 8 de febrero. Incluso aunque Caixa Girona al final deje atrás sus reticencias y finalmente entre en la fusión -las otras tres seguirán adelante con o sin ella-, el retraso acumulado puede impedir que las ayudas estén listas antes de la fecha tope de junio dada por la Comisión Europea.
En todo caso, asistimos a un nuevo episodio de luchas políticas y personales de los muchos que han emponzoñado y prácticamente paralizado la necesaria reestructuración del sistema financiero español, que se encuentra en vía muerta ante la pasividad del Banco de España.
Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.





Comentarios
No hay comentarios todavía.
Deja tu comentario