Feb

6

Aznar culpa a Zapatero de que España vuelva a la segunda división europea

El ex presidente dice que a los líderes políticos hay que exigirles algo más que apelaciones al diálogo y a la reflexión.

El ex presidente del Gobierno José María Aznar dio ayer una voz de alarma por los efectos sociales y económicos de la crisis. «Hay una obligación de hablar con claridad, porque la situación de nuestro país, desde el punto de vista económico, es de especial gravedad. España se encuentra en situación de grave y profundo riesgo», sentenció en la clausura de la jornada «Hacia un sistema eléctrico sostenible», del Instituto Choiseul.
Aznar fue implacable en su crítica a la política de Rodríguez Zapatero, pero también dejó algún mensaje para navegantes. En estos tiempos en los que se apela tanto a abrir «debates» –mantra, por cierto, también utilizado por el PP para salir al paso sobre algunas de las cuestiones más espinosas que marcan la agenda política–, el presidente de FAES advirtió que, en una situación tan difícil como ésta, «de los líderes políticos hay que exigir algo más que apelaciones genéricas al diálogo y a la reflexión. Hay que exigir posiciones claras y razonadas y una labor didáctica que aleje el populismo y la demagogia del debate».

Por si a alguien le quedaba dudas de qué quería decir, Aznar las despejó con su rotunda defensa de los alcaldes que han presentado la candidatura de sus municipios para acoger al futuro almacén de residuos nucleares. Si en el PSOE hay una jaula de grillos, en el PP también se han sucedido los pronunciamientos contradictorios por culpa del juego electoral. Aznar fue rotundo: «Los únicos que han estado en su sitio son los alcaldes que han pedido que se instale en su municipio. En algunos casos se ha estado fuera de sí y en otros casos se han dicho cosas muy poco razonables, muy poco coherentes con la situación».

Por supuesto, ni una ambigüedad a la hora de entrar en el debate energético. A su juicio, el debate serio y real que debe emprender España no es el de dónde se ubica el almacén de residuos, si no cómo abordar la construcción de centrales de energía nuclear de nueva generación y la ampliación de la capacidad de generación a través de esas nuevas centrales.

«La competitividad de la economía española y el empleo de los españoles no merecen ser sacrificados en el altar ni del prejuicio ni del dogmatismo ni de la indefinición temerosa», sentenció.

En clave económica, Aznar dibujó el perfil de una España que ha vuelto «dramáticamente a la segunda división europea», y que no puede sustentar su recuperación sobre bases «tan frágiles como un crecimiento insostenible e infinanciable del gasto, el déficit y la deuda pública». «La salida de la crisis no tendrá lugar con una restricción de la libertad económica ni con planes de ingeniería social», sostuvo

Si te ha gustado este artículo puedes completarlo dejando un comentario o bien puedes suscribirte al feed y recibir las entradas futuras en tu lector de feeds.

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja tu comentario

(requerido)

(requerido)