Jun
29
¡Que viene el IVA!
La subida del gravamen al consumo a partir del 1 de julio puede restar hasta un punto al crecimiento.
«Técnicamente, una subida de impuestos siempre tiene efectos contractivos en la economía». El incremento de dos puntos del tipo general del IVA, del 16% al 18%; y de un punto en el reducido, del 7% al 8%; a partir del jueves 1 de julio puede restar entre 0,75 y un punto al crecimiento, según un estudio del que es coautor el profesor del IESE, Javier Díaz-Giménez.
Tanto si el alza del tipo general se convierte en un encarecimiento del precio final del 1,72% (la subida máxima imputable al IVA) o del 0,93% en productos con tipo reducido, como si la absorben total o parcialmente las empresas, el saldo es menos crecimiento. La medida no afecta a los productos básicos sujetos al tipo superreducido del 4%.
Hasta hoy, numerosos sectores han hecho campañas del estilo «ahórrese el IVA». Algunos han decidido incluiso prolongarlas. Con eso han logrado adelantar compras que tal vez se hubieran hecho en el futuro. Tras el 1 de julio, muchas de esas adquisiciones dejarán de hacerse. Y el resultado, la suma de miles de pequeñas decisiones, será un menor crecimiento. El Gobierno reconoció que con la subida del IVA se producirá un ligero bache económico.
TRANSMISIÓN GENERAL / «El aumento se transmite por toda la economía. Al final, da igual quien lo pague, sea el consumidor final mediante un precio mayor o el vendedor mediante un menor margen; o entre ambos, el resultado es menos actividad», dice uno de los coautores del estudio.
«La subida encarece el consumo y reduce el valor de la hora trabajada, es decir, después del alza se pueden comprar menos bienes con el sueldo de una hora. Los hogares reaccionan a este cambio sustituyendo horas de trabajo remuneradas formalmente por tiempo dedicado a actividades sin remuneración formal», explican en el estudio. Ya se pronostica un ascenso de la economía sumergida, que algunos estudios sitúan en el equivalente al 23% del conjunto de la riqueza del país. La pregunta: «¿Le hago la factura con IVA o sin IVA?» serán aún más habitual, por si no lo es ya suficientemente.
Cuando se anunció la medida el otoño pasado, las críticas sobre su inoportunidad fueron casi unánimes. Tras la crisis de la deuda pública, las cosas han cambiado. Ni siquiera los autores del estudio lo ven tan claro. «En la actualidad se podría decir que hay más razones para subir los impuestos porque, en el fondo, hay un coste añadido de no subirlos que lo marca el precio al que el Estado tiene que pagar la deuda», apunta Díaz-Giménez. Pero lo cierto es que tiene efectos recesivos.
Finalmente hay que ver compensa o no. El ministerio de Economía, que se guarda en la recámara nuevas alzas tributarias en el futuro, estima que el incremento del IVA aportará más de 5.000 millones de euros. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a decir que con este dinero se pagará la prestación por desempleo de unos 500.000 parados.
Pero los expertos no son tan optimistas y ven claras contrapartidas. Aunque el tipo general del IVA sube el 12,5%, los ingresos apenas lo harán el 1,7% «porque la mayor recaudación por el impuesto sobre el consumo se compensa parcialmente con las reducción de la recaudación de los tributos sobre las rentas del capital y del trabajo», estiman los profesores del IESE .
En cualquier caso, «la teoría económica y subidas anteriores indican que lo más normal es que el impacto se reparta al 50% entre el precio final y los márgenes», es decir, entre consumidores y empresas. Así, el precio final en los productos gravados a partir del 1 de julio con el 18% será el 0,86% superior y el 0,47% para los del tipo reducido, según expertos tributarios. Las organizaciones de consumidores estiman que el alza costará 300 euros por familia.
Las mismas fuentes se preguntan si la medida del Gobierno, que entrará en vigor junto con el inicio de las rebajas de verano, no tendrá efectos positivos. «Se supone que contribuirá a sanear la cuentas públicas y a fortalecer el euro», dicen. Los detractores aseguran que supondrá una ralentización de la actividad que se saldará con una menor recaudación.
En todo caso no estamos ante un invento español para combatir el déficit público. El gobierno de coalición conservadora-liberaldemócrata del Reino Unido subirá 2,5 puntos el tipo general del IVA a partir de enero. Eso lo situará en el 20%, dos puntos por encima del español. Rumanía lo aumentará cinco puntos, hasta el 24%. Y es que el gravamen al consumo en España, aun después de la subida, seguirá por debajo de la media de la UE, el 20%. Tras el alza del jueves, la media será del 20,1%.
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