May

31

La medida del BdE premia a las entidades que financiaron más ladrillo en la crisis

Las entidades trabajan a destajo para conocer el impacto de lo que algunos denominan la mayor reforma del Banco de España en años. Pese a que aún es difícil valorar las medidas, todo apunta a que el golpe de timón de Fernández Ordóñez recompensará a las firmas con más mora relacionada con el inmobiliario. A cambio, castigará con vehemencia los impagos del crédito al consumo.

Las principales reformas regulatorias del supervisor son dos: aumentar del 20 al 30% las provisiones de aquellos activos inmobiliarios adjudicados que lleven más de dos años en balance, medida que podría empujar a bancos y cajas a desprenderse de esos activos a precios bajos, y reducir a un año el calendario para provisionar un crédito moroso, frente a los 2 ó 6 años que había ahora en función de la calidad de las garantías.

Este último cambio en la circular, cuya aplicación se prevé para octubre, podría estresar a aquellas entidades que cuenten con un nivel bajo de provisiones genéricas. Pero el impacto es aún desconocido, ya que junto a la acotación del calendario se reconocerá un valor mínimo para los activos inmobiliarios que respaldan los créditos que entran en mora. Es decir, los bancos tendrán que sanear menos, aunque en menos tiempo.

Las reacciones a las medidas de la institución con sede en Alcalá 48 han sido hasta el momento escasas. Bancos y cajas tienen que introducir en sus ordenadores las nuevas varas de medir que se recogen en el documento de consulta para calcular el impacto, pero es revelador que dos de las que se han pronunciado, BBVA y Pastor, aseguran que éste será neutral o muy limitado. ¿Mucho ruido y pocas nueces?

“El cálculo es complejo por las numerosas variables no publicadas que influyen, morosos, Loan To Value correspondientes y provisiones crediticias existentes para cada una de las categorías que establece la circular”, dice Irma Garrido, de Ahorro Corporación. BBVA ha afirmado que el impacto será del 1,5% en beneficio. El BdE, por su parte, adelanta que el daño en beneficio de 2010 para el sector será del 10%.

“Cuanto mayor sea el peso de créditos morosos con garantía personal, mayor será el impacto negativo, dado que el plazo para cubrirlos al 100% se reduce a la mitad sin que se tenga en cuenta ninguna garantía que amortigüe este efecto”, expresa la analista. “Sin embargo, cuanto mayor sea el peso del suelo que hasta ahora no se consideraban como garantía eficaz, más beneficiados resultarían con la nueva norma”.

En otras palabras, el supervisor ha visto las orejas al lobo en las cuentas de 2010 y ha decidido echar un cable a las entidades que más se arriesgaron en el boom. Si la vivienda es residencia habitual del prestatario, el recorte es del 20%. Si se trata de fincas rústicas, oficinas, locales y naves polivalentes terminadas, sube al 30%. Para segundas residencias, un 40%, mientras que parcelas, solares y resto de activos inmobiliarios, el 50%.

Ahora, un banco tiene que provisionar en dos años el 100% de un crédito moroso de un promotor si el aval es suelo. Con la nueva regulación, primero hay que actualizar la tasación del activo, y sobre esa cifra hay que aplicar el 50%. Lo que resulte se le resta al montante del crédito original y esto último será lo que se provisione. Ejemplo: se dio un crédito 100, entra en mora, se tasa a 50 y se aplica el 50%, igual a 25. A 100 se le resta 25, igual a 75. Esta última cifra será el porcentaje que se provisione, en lugar del 100%.

La reforma se aplicará a toda la cartera de morosos de bancos y cajas, por lo que es muy probable que muchas entidades puedan liberar provisiones e incrementar el resultado neto si han saneado el 100% de los créditos de más riesgo, sobre todo los concedidos a promotores y particulares con un Loan to Value (relación entre el nominal del crédito y el valor del activo) de más del 80%.

El montante de créditos para promotores inmobiliarios asciende a 323.300 millones a cierre de 2009 (41.800 millones en 2001), con una mora que supera el 10% (32.500 millones). La financiación a créditos al consumo, hipotecas sin garantía hipotecaria y otros créditos, aquellos que tendrán que provisionarse al 100% en un año en lugar de dos, es de 172.900 millones, la mitad que el crédito al promotor y con mora del 6,76%.

“La nueva norma tiene un efecto neutro en la mayoría de los casos o incluso ligeramente positivo en Bankinter. Banco Popular por la menor cobertura del total de morosos frente al resto de bancos domésticos del Ibex 35 (50% frente 65%) y el mayor peso en créditos morosos sin garantía real (55% frente 44%) se vería, a primera vista, menos beneficiado”.

LOS EXTRANJEROS, ENCANTADOS CON EL BdE
Credit Suisse cree que los cambios en la regulación son lo más importante que le ha pasado a los bancos españoles en muchos años. “Creemos que el BdE ha decidido finalmente ponerse duro con el reconocimiento de los activos inmobiliarios y los créditos morosos. Las medidas podrían ser la gota que colma el vaso para los resultados de algunas instituciones, lo que acelerará la consolidación del sector”.

Nomura cree al respecto que las cajas de ahorros serán las más perjudicadas por el cambio de normativa, sobre todo en lo referente al incremento del 20 al 30% de las provisiones para activos adjudicados con una antigüedad de más de dos años en balance. Santander y BBVA serían los que menos sentirían el efecto, seguidos de Banesto y Bankinter. Popular y Sabadell formarían el siguiente grupo por delante de las cajas.

“Creemos que la decisión del BdE es racional y la vemos positiva para la salud del sector en el medio plazo, en contraposición con el impacto negativo en beneficios”, expresa Santiago López, experto de Credit Suisse. El supervisor “ha decidido actuar para prevenir que las instituciones más débiles demoren lo inevitable por más tiempo del previsto y evitar la distorsión del mercado”.

El banco suizo cree que el aumento del 20 al 30% en las provisiones para adjudicados empujará a las entidades a limpiar sus balances. “No hay excusa para llevar el negocio con pérdidas (sobre todo aquellas que no pueden levantar capital en el mercado). Las medidas impactarán en los resultados de algunas entidades que actualmente distorsionan el mercado porque no están reconociendo la gravedad de la situación”.

Citi coincide al señalar que las medidas del regulador son “claramente positivas” debido a que acelerarán el proceso de reestructuración de las cajas. “El anuncio viene en un momento en el que los inversores internacionales pueden dudar de la tibieza del supervisor”, dice la firma estadounidense, al tiempo que pone de relieve la importancia de la visita del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la actuación del BdE.

MÁS RIGIDEZ EN CONCESIÓN DE CRÉDITOS
Los créditos tendrán que ser congruentes con la capacidad de pago del prestatario, por lo que se limitan otras posibles garantías, como avalistas u otros activos, se recoge en el documento del BdE. Además, a los promotores sólo se les podrá financiar un 50% del valor del activo, mientras que las refinanciaciones tendrán que se aprobadas por el consejo y habrá límites a la frecuencia de refinanciación.

“Se trata de propuestas sometidas a discusión, que entendemos no deberían afectar significativamente al crédito nuevo en el corto y medio plazo, por estar significativamente afectado por una disminución de la demanda”, comenta Irma Garrido, de Ahorro Corporación. “No obstante, podría llevar a que los incrementos en el proceso de recuperación fueran más graduales”.

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