May
25
Cajasur pone dos veces la mejilla: no le pagan inmuebles adjudicados que vendió
Cajasur, intervenida por el Banco de España, tiene un problema con los adjudicados, aquellos activos que tuvo que quedarse por impago del cliente. No sólo por su cuantía, 337 millones de euros, y por las pérdidas asumidas, más del 18%, si no también por su gestión. Según datos de la auditoria, algunas de las ventas que la caja consiguió hacer y financiar el año pasado han entrado en mora.
Pese a que solo es un detalle más en la nefasta gestión de la caja cordobesa en los últimos años, sorprende que una solución a un problema acabe convirtiéndose en otro problema. Cajasur se queda con un activo inmobiliario porque el cliente no paga. Consigue desprenderse de él, con ganancias y obteniendo un interés por ser la caja la que da el préstamo. Pero al final el comprador de ese activo tampoco paga.
La auditoria dice que Cajasur realizó operaciones de venta de inmuebles “en las cuales ha procedido a financiar al comprador”. Con la mala fortuna de que “el importe pendiente de cobro de los préstamos concedidos por la caja para la financiación de estas operaciones al 31 de diciembre ascendía” a 2,77 millones de euros, en comparación con los 0,35 millones de 2008. El porcentaje financiado es del 83% sobre el precio de venta.
El principal problema que acarrea el impago en la venta de los adjudicados es que Cajasur no se podrá apuntar las plusvalías que realice, según se puede leer en el documento de auditoria. “Al no estar razonablemente asegurada la recuperación del importe financiado […] la caja no ha registrado la diferencia positiva entre el precio de venta y el valor neto contable”, se explica.
Las plusvalías de este tipo de operaciones van directamente a engrosar el beneficio de la entidad, aunque Cajasur no podrá hacerlo hasta que los créditos estén al corriente. La cuantía que la caja cordobesa dejó de ganar debido a la mora en la venta de activos adjudicados supera por poco el millón de euros. Cajasur perdió en 2009 cerca de 600 millones de euros, con una tasa de morosidad del 8,29%.
A cierre de 2009, la entidad controlada hasta este fin de semana por la Iglesia católica tenía activos procedentes de adjudicaciones valorados en 337,7 millones de euros, de los que ha tenido que sanear 61,9 millones, el 18%. En 2008, el saldo de adjudicados era 223,7 millones, de los que saneó 10,7 millones. Casi el 100% de los activos son residenciales, mientras que apenas 615.000 euros se corresponden con rústico.
GRAN EXPOSICIÓN AL LADRILLO
El ladrillo está muy presente en el activo de Cajasur, tanto en sus créditos como en la cartera industrial. Según datos públicos, la caja tiene concedidos más de 3.900 millones de euros a la construcción y promoción inmobiliaria, el 28% del total de la cartera, frente al 24% del sector (Banco de España). Otro 49% es crédito a particulares, cerca de 6.900 millones de euros, aunque la entidad no desglosa qué parte de esa cifra es para compra de vivienda.
La cartera industrial, creada en 2002 con el nombre de Grupo de Empresas Cajasur y cuya actividad principal es la tenencia de valores, es el paraguas de la entidad bajo el que se agrupan 160 empresas. Según datos del Informe de Gobierno Corporativo, el 46,5% del holding son empresas inmobiliarias. El siguiente en importancia es el sector financiero y asegurador (16,36%), por delante de la inversión en cotizadas (8,81%).
Silene Activos Inmobiliarios, también dentro de Grupo de Empresas, es la sociedad que gestiona los adjudicados de Cajasur. Esta sociedad es en gran parte responsable de la importante merma sufrida por el holding de empresas, que en solo un año ha visto como su valor en libros ha pasado de 428,8 a 106,7 millones de euros debido a unas pérdidas por deterioro de 322 millones.
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